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martes, 22 de septiembre de 2015

Candealia, un lugar para volver aunque no sea todo correcto.

Candealia, C/ Francisco Norte nº5, Marbella...

En Marbella cuesta encontrar un lugar donde estar a gusto y no sentirte un turista más o que simplemente no te sientas engañado. Digo cuesta porque en un m2 hay 200 locales, cosa que dificulta encontrar el adecuado. Nosotros gracias a gente que nos ha ido recomendando hemos tenido la suerte de comer en varios de los buenos, pero también hemos tenido suerte encontrando otros de los que no nos habían hablado.

Candealia @ C/ Francisco Norte nº5, Marbella.

Situado en la calle Francisco Norte justo en la esquina delante de la plaza, nos encontramos con el “Candealia". Lo llamamos restaurante aunque también lo podríamos llamar cafetería, ya que la decoración y el estilo se asemejan bastante a los locales más modernos de Malasaña en Madrid donde poder pasarte a desayunar, comer o merendar y disfrutar de la variedad de productos que ofrecen.

Detalle Carta @ Candealia, C/ Francisco Norte nº5, Marbella.

Nosotros nos encaprichamos de una hamburguesa, “La Picantona” que se compone de carne supuestamente de “Kobe Wagyu”, mostaza antigua, cebolla caramelizada, queso brie y mayonesa de wasaby. Lo de supuestamente lo decimos porque hay mucha polémica con el tema de estas carnes de Japón y en los supuestos precios. Para que nos entendamos es como el tema del jamón ibérico en España, en el que hay más jamones vendidos con este sello, que cerdos que lo puedan producir.
Para empezar y como siempre hemos ido a una hora en la que poder estar tranquilos y disfrutar de la experiencia sin contratiempos ni inconvenientes que pudieran darnos una visión negativa. El lugar tiene un movimiento constante, sobretodo en la terraza, con gente tomando cafés o comiendo. 
Nos hemos sentado en una esquina donde un banco acolchado nos esperaba con los cojines abiertos. Aunque íbamos ya con la idea de la hamburguesa hemos ojeado la carta y el menú del día que el camarero nos acercó. La verdad que todo tenía muy buena pinta, pero el cerebro ya estaba con las puertas cerradas y no dejaba entrar ninguna otra información… vamos, que más tozudo no se puede ser.
Mientras estábamos esperando la hamburguesa observábamos como los camareros bromeaban con algunos clientes que suponemos que están afincados cada día en el mismo taburete y como la cocina se empezaba a organizar para preparar nuestra hamburguesa desde la ventana que junta la sala con la cocina. 

La Picantona @ Candealia, C/ Francisco Norte nº5, Marbella.

Pasados unos minutos llegó la hamburguesa, señorial y contundente, muy bien presentada y decorada, vamos, que a la vista ya nos convenció.
Siempre que nos comemos una hamburguesa, nos gusta cortarla por la mitad para ver si realmente la han cocinado a nuestro gusto y aquí es donde hemos encontrado ya algún fallo. El pan aunque supuestamente esta recién hecho, esta demasiado crujiente en el exterior, cosa que ya adelanta una dificultad a la hora de ingerir la hamburguesa sin que se nos rompa por varios lugares. La carne está un poco apelmazada, nada mala, pero apelmazada para nuestro gusto. Y por último, la parte de la base del pan se queda demasiado mojado y hace imposible su consumo al estilo bocadillo ya que se desmonta por completo y lo mejor es comerla con cuchillo y tenedor. 

Detalle de Pan Humedecido @ Candealia, C/ Francisco Norte nº5, Marbella.

Dicho esto, muchos pensareis que es un desastre, pues no. Realmente son dos cosas muy fáciles de solucionar, cocinando un poco menos el pan y asegurándose de que la hamburguesa reposa unos instantes antes de ponerla en el pan para que suelte todos los jugos extras y así evitar que el pan haga de esponja.
La carne de un sabor muy agradable combina muy bien con la cebolla caramelizada, la mostaza antigua y el brie… la mayonesa de wasaby la verdad que no la hemos reconocido, aún así nos ha gustado bastante la combinación.
Ya para rematar la faena, las patatas deberían  haber sido cocinadas con un aceite mucho más caliente para evitar que no estuvieran nada crujientes y con exceso de aceite.
Dicho esto, sé que muchos dirán que ha sido un fracaso, pues me repito e insisto, para nada lo ha sido.

Un ambiente muy agradable y un establecimiento muy bonito con una muy buena selección de elementos en su carta y que seguramente volvamos a visitarlos para comernos el menú del día que tenía muy buena pinta.


(Una hamburguesa cargada de elementos pero sin que aborrezcan con un botellín de agua 12,40€)

Candealia
C/ Francisco Norte nº5
Marbella

lunes, 21 de septiembre de 2015

La Tagliatella... un lugar para no pasar hambre...

La Tagliatella, Paseig de la Ribera nº70, Sitges, Barcelona...

Como ya hemos comentado en otras ocasiones los restaurantes italianos son posiblemente los restaurantes más explotados del mundo e incluso la cocina más practicada por todos. Fácil hasta cierto modo y rápida, nos ha alimentado en nuestra infancia, pisos de estudiantes y en domingos de pereza cuando llamamos a cualquier lugar donde reparten pizzas para no tener que cocinar o hacer cualquier tipo de esfuerzo. Restaurantes familiares, franquicias, take away nocturnos, sus variantes son infinitas y nosotros hemos pecado más de una vez en ellos. Aunque intentamos no visitarlos a menudo ya que es algo que podemos hacer perfectamente en casa sin ningún problema ni contratiempo. 
En esta ocasión y por petición de un bombón de nuestra familia, nuestra sobrina mayor, visitamos una franquicia muy conocida de este manjar italiano en Sitges, “La Tagliatella”. La verdad que el establecimiento ha ocupado una parte emblemática del paseo de Sitges y ha tenido tacto a la hora de decorarlo. No he entrado en ninguno más por lo que no sé como serán los otros, pero este no me ha desagradado a lo que decoración representa.
Como íbamos a este restaurante recomendados por mi sobrina de 14 años, nos pusimos en situación y empezamos a escuchar en el coche camino al restaurante a los “One Direction” para entrar en calor. Al llegar había bastantes mesas libres, aun así nos hicieron esperar un ratito mientras se comunicaban entre ellos con los pinganillos de segurata de discoteca que cada uno llevaba colocado en la oreja. 
Ya en nuestra mesa nos abordaban constantemente para tomar nota y así poder doblar la mesa en caso de tener mayor afluencia de clientela, cosa que nos agobió un poco.

Provoletta @ La Tagliatella, Paseig de la Ribera nº70, Sitges, Barcelona.

Una cosa que Aina, nuestra sobrina tenía claro, era el queso fundido con focaccia de aceitunas o más conocido por “Provolone” o en este caso “Provoletta”. Que supuestamente es un provolone fundido con verduras asadas. Digo supuestamente no por el queso, sino por las verduras asadas, ya que asumes que al poner verduras serán varias. Pues no, solo era calabacín y algún trozo de pimiento asado. La cantidad ridícula tanto de queso como de verduras. ¿Sabor? Pues el que tiene cualquier provolone fundido, rico rico.
Para los primeros fuimos un poco más arriesgados. Nosotros nos pedimos una pizza y un plato de pasta, mientras que mi sobrina la del morro fino se pidió un solomillo de ternera. Ole tú en mayúsculas. Nada más ni menos que un solomillo. 
¿Nos hace ir a un restaurante italiano a comer solomillo? Bueno, cada uno tiene los caprichos que tiene y ya está. Pero la próxima vez como nos diga de comer pizza nos aseguraremos de que no le dé por pedir caviar.

Cuore di Zucca con Magret Tartufina @ La Tagliatella, Paseig de la Ribera nº70, Sitges, Barcelona.

Los primeros más comunes para un restaurante italiano, fueron una pasta rellena de calabaza, “Cuore di Zucca”, con una salsa de “Magret Tartufina” que está hecha de una crema de magret de pato con trufa negra. La pasta cocinada correctamente con un interior agradable. La salsa posiblemente no era la adecuada para este plato, ya que era bastante fuerte y canibalizaba totalmente a la pasta. Aun así estaba rica y hay que destacar la gran cantidad de producto que te sirven. Menos mal que pedimos solo un entrante y no nos volvimos locos, nos lo podrían haber avisado los camareros, pero no.

4 Formaggi @ La Tagliatella, Paseig de la Ribera nº70, Sitges, Barcelona.

La pizza, “4 Formaggi”. Fina como nos gusta, con el producto suficiente y cantidad adecuada si solo te vas a comer la pizza. Hay que destacar que aunque estaba bastante rica, se enfría demasiado rápido y se queda como la suela de un zapato.

Controfiletto @ La Tagliatella, Paseig de la Ribera nº70, Sitges, Barcelona.

Y llegamos a la selección de la princesa, un “Controfiletto”, que viene a ser el plato más caro de la carta. En este caso no copiaba a la pizza ni a la pasta a lo que cantidad representa, ya que el plato que hacía un momento se quedaba pequeño para la pizza, en esta ocasión sobraba blanco a destajo. Dicho todo esto, la carne estaba correcta, cocinada al punto aunque no lo parezca y bastante sabrosa.

Menos mal que no pedimos postres, ya que nos costó bastante terminar con todo y aparte nos salió más caro de lo que esperábamos. Seguramente pagamos localización más que producto, pero fue el capricho de mi niña, así que hay que aguantarse.


( Entrante muy mejorable, pizza bastante rica pero para comer rápido para que no endurezca y termines jugando al frisbi en la playa, plato de pasta para una semana y trocito de carne a lo grande pero mini unos 70€ )

La Tagliatella Sitges
Paseig de la Ribera nº70
Sitges
Barcelona

viernes, 18 de septiembre de 2015

Cinnamon, entre cafés, barbas y tartas de Lady Biscuit...

Cinnamon, Calle San Vicente nº3, Bilbao.

En nuestra estancia en Bilbao hemos recorrido infinidad de lugares donde uno se puede alimentar mejor o peor y donde poder saciar el gusanillo de los pintxos tan famosos que siempre vemos en los reportajes, o simplemente porque un compañero nuestro nos cuenta su experiencia en sus escapadas al País Vasco. La verdad que hemos recorrido varios locales con estos pintxos y nos hemos encontrado de todo, mejores y peores, pero donde realmente terminábamos escribiendo nuestras andadas y publicando en las redes sociales todas nuestras experiencias bilbaínas no era en ninguno de estos lugares. 

Cinnamon @ C/ San Vicente nº3, Bilbao.

El lugar en cuestión es un establecimiento en el que nunca me hubiera parado en Madrid. Un lugar muy parecido a los cientos que hay en Malasaña, pero que en Bilbao parecía ser casi único. La única diferencia que yo encontré es que en Malasaña te puedes llegar a sentir desplazado si no estás dentro de la moda “vintage” de los que habitan el local, y en este lugar en concreto te hacían sentir uno más. La gente que entraba era de todas las edades y de distintas tribus urbanas. Nadie miraba, y me atrevo a decir ni miran a nadie por encima del hombro por no llevar esa camisa de los años 60 combinada con los pantalones de los 80. Vamos, que el postureo que tanto odiamos por nuestra parte, no existía. El lugar del que hablamos está situado en la calle San Vicente nº3, y desde que veis el ventanal podéis observar que dentro pueden llegar a ocurrir cosas estupendas, bienvenidos al “Cinnamon”.

Cinnamon @ C/ San Vicente nº3, Bilbao.

Al principio nos mostramos reacios a entrar, intentábamos conocer los lugares de los pintxos, pero al final cedimos y empezamos la experiencia Cinnamon. Primero fueron unos cafés, para tantear el camino y ver que se cocía. Ole tú, un café bien hecho, por fin. En este momento ya supimos que cada vez que nos apeteciera un café nos pararíamos aquí. Después nos atrevimos a pedir una caña, y ole tú otra vez, la sirven como se tiene que servir. Una “Mahou” de grifo bien fría y golpeada antes de entregártela. Y ya ganada la confianza atacamos a la comida.

Su carta no es de “Estrella Michelin” ni tiene diez páginas, pero lo que tienen en su única hoja es suficiente para saciar la gula que puedas llegar a tener, con sorpresa final y variada cada día para seguir leyendo hasta el final. Tienen un apartado de “Sandwiches” y otro de “Ensaladas” que sirven  solo de 13 a 16 de lunes a sábado. Las ensaladas, tenemos que decir que no las llegamos a probar, ya que somos más carnívoros que otra cosa, pero tenían una pinta cada vez que salía una que daban ganas de catarlas todas. Nosotros fuimos más de los sandwiches.

Detalle de carta @ Cinnamon, C/ San Vicente nº3, Bilbao.

Tienen 6 referencias, cada cual más original que la siguiente, pero nosotros teníamos una misión entre ceja y ceja, catar el “Williamsburg” 8,50€. Un sandwich con el elemento principal del que ya os hemos hablado en otra ocasión y que tanto furor está causando últimamente en varios puntos de nuestro país, el “pastrami”. 
El “Williamsburg” está compuesto por una barrita rústica estilo pannini cargado de pastrami, queso cheddar, chucrut y pepinillos con mayonesa de rábanos y mostaza de paprika pasado por la tostadora para que todos los elementos tengan la temperatura y consistencia necesaria para saborearlo al máximo.

Williamsburg @ Cinnamon, C/ San Vicente nº3, Bilbao.

Al principio nos pareció un poco triste, ya que no teníamos el efecto guau necesario para que dedicáramos tiempo a hablar de ello, pero cuando ya le habíamos dado un par más de mordiscos empezamos a disfrutarlo de lo lindo. Sabores fuertes pero suaves a la vez sin canibalizar el uno con el otro. En todo momento puedes definir y encontrar todos los elementos sin dudar un instante. Lo acompañan con unas pocas patatas paja de las de toda la vida que aunque parezcan pocas, terminan siendo demasiadas.

Thate @ Cinnamon, C/ San Vicente nº3, Bilbao.

La segunda referencia por la que nos declinamos fue el “Thate” 7,50€. Una salchicha de frankfurt, con cheddar, pepinillos y cebolla frita. Desafortunadamente cuando estuvimos no les quedaba el pan de perrito y nos lo sirvieron con el pannini cosa que no nos dejó disfrutar al 100% pero si al 99%. Lo importante era el sabor y la combinación de los productos. Para los amantes de dicha salchicha es una parada obligatoria para degustarla y aprender un poco de su calidad y procedencia. La salchicha de frankfurt Thate está elaborada artesanalmente en la charcutería alemana Luís Thate, fundada en el 1922 por Hermann Thate en el ensanche de Bilbao, donde siguen la tradición y las recetas después de 3 generaciones.

Y he aquí la sorpresa final… las tartas de Lady Biscuit. 

Cada día si te acercas a sus condominios, en la barra del local, puedes apreciar una colección de tartas que varía cada día, aparte que si no corres y te confías demasiado, te puedes quedar sin. Nosotros tuvimos que correr varias veces sin suerte al principio para poder saborear una de estas famosas tartas caseras, pero cuando lo logramos nos comimos dos del tirón y nos quedamos con las ganas de hincarle el diente a una tercera pero el espacio de nuestro estómago aunque no lo parezca, es limitado.

Tarta de Queso @ Cinnamon, C7 San Vicente nº3, Bilbao.

La primera una “Tarta de Queso” esponjosa y sabrosa con un sabor fino a queso, fue la causante de que quisiéramos fundirnos con la segunda tarta ya que para nada fue pesada.

Tarta de Dulce de Leche @ Cinnamon, C/ San Vicente nº3, Bilbao.

La segunda una “Tarta de Dulce de Leche”. Para que decir nada… una imagen vale más que mil palabras.

Nuestra experiencia fue de lo más agradable y variada como habéis podido apreciar. Una gente muy agradable y con ganas de prosperar y dar lo mejor de ellos a todos los que queramos visitarlos. Una parada diferente en Bilbao que hará que disfrutéis de lo lindo.

Me olvidaba, hay una cosa que no nos gustó nada y que me preguntaban cada vez que podían, pero no se lo decíamos… el color verde con el que han pintado la nevera.


(Una experiencia para todos los gustos sin complicarse la vida pero recibiendo lo mejor de ella, sobre los 10€) 

lunes, 14 de septiembre de 2015

Tabe Gozo una experiencia con un "Foodtruck" de los de verdad.

Tabe Gozo Foodtruck... donde les necesiten...

Los que nos conocéis desde hace tiempo ya sabes lo que opinamos de los “foodtrucks” y de todo el postrero que el fenómeno esta removiendo. Camiones que no son camiones y que básicamente son remolques donde sin muchas posibilidades te atienden como pueden y te sirven algo totalmente fuera de la imagen de lo que tienen en los menús o fotos varias colgadas en las redes o incluso en sus paginas web. Básicamente son paradas de feria de toda la vida pero con el nombre tuneado. 

Pero no siempre es todo tan mal como lo pintamos.

Tabe Gozo @ Bilbao, Tlf. 650 32 0673.

En Bilbao en medio de la semana grande, y en uno de los momentos donde todos los hosteleros se saltan todos los estándares de presentación y mimo al cliente, nos encontramos con un camión azul de los que se mueven por si solos sin la ayuda de un camión más grande que los remuelque. Con una cocina completa montada para poder atacar cualquier tipo de servicio y con la experiencia de haber sido pupilos de uno de los grandes como Oriol Balaguer, cocinan todo de principio a fin, incluyendo el pan que cada mañana hornean para poder dar el servicio de cada día asegurándose de su frescura y dando la mejor calidad posible.
Son los chicos del “Tabe Gozo”

Menú @Tabe Gozo, Bilbao, Tlf. 650 32 0673.

Nos acercamos un día entre semana sabiendo que la aglomeración de gente sería mucho más llevadera, sin agobios ni borrachos que entorpecieran la experiencia. Directamente nos acercamos a la ventanilla del camión azul, y nos encontramos a una chica y dos chicos en medio de la preparación de lo que esperaban ser una noche bastante movidita. Cortando tomates y preparando otros enseres me preguntaron que es lo que iba a tomar. Nos gustaría recalcar solo una cosita, nos hizo mucha gracia la timidez en la que los tres nos atendieron, como si de la primera vez que vendían un producto se tratara.
Sin más les pedimos un “Pulled Pork” y un “Falafel”.

Pulled Pork @Tabe Gozo, Bilbao, Tlf. 650 32 0673.

El “Pulled Pork” por 5.00€ es uno de los bocados que más amamos de nuestra experiencia en Canada, cosa que siempre que podemos lo catamos para compararlo y recordar esos años tan fantásticos. En esta ocasión comentaremos que nos alegra tener estas manías, ya que gracias a esto probamos productos tan buenos como el que “Tabe Gozo” nos entregó. Un pan artesano de lo mas blando y sabroso que hacía que la carne de cerdo resaltara y no quedada en la penumbra de un pan basto que termina cubriendo todos los elementos.

Falafel @Tabe Gozo, Bilbao, Tlf. 650 32 0673.

El “Falafel” 4,50€, cosa seria. Evidentemente que es un elemento muy variado y depende mucho de las especias, cantidades y gracia del que los hace. Pues ellos tienen mucha gracias. Un “Falafel” rústico, alargado y con el mismo pan artesano que el “Pulled Pork”, acompañado de una salsa de yogur con unas ralladuras de limón para rematarlo que hacen de este un combinado perfecto y fresco.

 Bombas de Chorizo @Tabe Gozo, Bilbao, Tlf. 650 32 0673.

También hemos tenido la suerte de probar sus “Bombas de Chorizo” 3.00€. Un rebozado fino y una textura del puré que a muchos les gustaría lograr o mejor dicho, copiar. Suaves y con un final agradable sin que el sabor del chorizo se haga pesado.
Sencillez mezclada con las ganas de estos chicos han hecho que lo disfrutemos de lo lindo y de que queramos volver a visitarlos.

Si veis una furgoneta de color azul, acercaros para ver si son los chicos del “Tabe Gozo”. Y si lo son, disfrutar de lo lindo.


( Como los vuelva a ver me harto a pedirles de todo… por menos de 10.00€ la experiencia combinando dos de los tres elementos )

Tabe Gozo
Tlf. 650 32 0673
Bilbao.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Venta Marcelino, para nada una película de terror...

Venta Marcelino, Puerto de los Cotos, M-604, Km 41.5, Rascafría, Madrid.

Conduciendo dirección a ninguna parte siempre puedes encontrar joyas que nadie conoce, o simplemente terminar en el hotel de "Psicosis" donde la pata de jamón o el pulpo de la vitrina expositora no se han movido desde los 60. Normalmente para nosotros es la segunda opción, lugares sórdidos donde sus paredes han visto mejores épocas. 
Subiendo al Puerto de los Cotos sin rumbo alguno, nos encontramos con varios restaurantes todos con el aspecto de la casa de “La Matanza de Texas” donde no te atreverías ni a entrar al baño bajo ningún concepto. Carreteras con plantas creciendo en el medio de ellas te advierten que aunque gritaras socorro tardarían en encontrar tu cuerpo mutilado ya que nadie sube esas carreteras en verano.
Dejémonos de películas e historias, que me emociono y se me va la mente de bares.

Venta Marcelino @ Puerto de los Cotos, M-604, Km 41.5, Rascafría, Madrid.

Arriba de todo del puerto nos encontramos con un caserío donde a primera vista te tomarías una caña mientras piensas donde vas a ir a comer, pero a segunda vista terminas picando algo de su carta y disfrutando de la experiencia de los refugios de montaña. Para los que hemos sido gente de montaña nos encanta ese olor particular que desprenden los refugios.

Restaurante @ Venta Marcelino, Puerto de los Cotos, M-604, Km 41.5, Rascafría, Madrid.

Este lar en especial, “Venta Marcelino” restaurante y bar con una zona especifica para cada cosa, sabe hacer varias cosas bien. La primera, atender como se debe. La segunda, tener los productos correctos en la carta. Y la tercera, tener buenos precios.

Bar @ Venta Marcelino, Puerto de los Cotos, M-604, Km 41.5, Rascafría, Madrid.

Como ya he comentado, nos parábamos solo para una caña mientras decidimos con el GPS donde terminaríamos comiendo, pero a mi compañera de asaltos le dio por mirar lo que comían en las otras mesas y como buena viciosa del producto nacional, se dejó convencer para quedarnos. Tres cosas tomamos y tres cosas repetiríamos si volviéramos a pasar por esas carreteras.

Tapa de Queso Manchego @ Venta Marcelino, Puerto de los Cotos, M-604, Km 41.5, Rascafría, Madrid.

La primera, un plato de “Queso Manchego” por 6€. Una tapa con un precio espectacular y una cantidad de susto. Cuando leemos tapa, nos esperamos unos tres o cuatro trozos, no un queso entero o casi. Un plato cargado hasta arriba de queso con un chorrito de aceite de oliva y una pizca de orégano. Un diez.

Tapa de Morcilla de Burgos @ Venta Marcelino, Puerto de los Cotos, M-604, Km 41.5, Rascafría, Madrid.

La segunda selección, “Morcilla de Burgos”. Aquí ya me entró la risa… ¿pero alma de cántaro, a qué jugamos? ¡Pero si esto es una morcilla entera de las de rulo sin quitar ni las puntas metálicas! y encima lo mismo, por solo 5€.

Tapa de Judiones de la Granja @ Venta Marcelino, Puerto de los Cotos, M-604, Km 41.5, Rascafría, Madrid.

Y para terminar, lo mejor, “Judiones de la Granja”, por 4€. Una cazuela que a primera vista es pequeña, pero que cuando empiezas es suficiente. Recalcar que dos trocitos de chorizo acompañan los judiones, espectaculares.

La cosa no subió más de 20€ con un par de tintos de verano espectaculares, cosa que hizo que la experiencia fuera mucho mejor. 


Si alguna vez volvemos a estar por la zona intentaremos pararnos para volver a disfrutar de otros productos que no pudimos conocer. Eso sí, una tapa de judiones para cada uno, nada de compartir.

Toda una experiencia en lo alto de un puerto de montaña sin asesinos en serie ni psicópatas escondidos, solo 20€ )

Venta Marcelino
Puerto de los Cotos 
M-604, Km 41.5 
Rascafría 
Madrid
91 852 1924


domingo, 6 de septiembre de 2015

Félix el Segoviano y sus Picatostes...

Restaurante Félix el Segoviano, Paseo de los Españoles nº9, Navacerrada.

Tomarse un chocolate con churros en la sierra de Madrid a 40 grados a la sombra puede ser una locura, pero peor sería no hacerlo si tienes el antojo y sabes que hay un sitio mítico muy cerca de ti. En este caso no es en Madrid centro ni cercanías, está un poco alejado de estos grandes conocidos del chocolate y de todos los turistas que se acercan a comprobar si realmente vale la pena o no. 
Así como el que no quiere la cosa cogimos el coche sin rumbo alguno y terminamos comiendo en un lugar muy peculiar, pero que ya os lo contaremos en otro escrito específico solo para ellos, saliendo de ahí con unas enormes ganas o antojos de chocolate con churros… ¿o con picatostes mejor?

Restaurante Félix el Segoviano @ Paseo de los Españoles nº9, Navacerrada, Madrid.

En el pueblo de Navacerrada nos encontramos con un clásico de estos elementos tan jugosos y que tanto nos hacen salivar a muchos de nosotros, Felix el Segoviano es su nombre, y no solo se dedica a este producto, pero si que es por el que nosotros lo hemos visitado.
Pero me gustaría profundizar un poco en el asunto, ya que la verdad no los hemos visitado por el chocolate, sino por los picatostes. 

Picatostes con Chocolate @ Restaurante el Segoviano, Paseo de los Españoles nº9, Navacerrada, Madrid. 

Cuando me dijeron picatostes me imaginaba algún tipo de pan duro con algo especial que me hiciera darles la razón y aceptar que la conducción hasta Navacerrada solo para catar los picatostes había merecido la pena. Pues sorpresa la mía cuando con el chocolate me acercan un tipo de torrija cortada en cuatro trozos blanda y jugosa por dentro. ¿Pero no eran picatostes? Pues por lo visto a esto le llaman picatostes. Pues nada, tendremos que aceptar barco.

Picatostes @ restaurante el Segoviano, Paseo de los Españoles nº9, Navacerrada, Madrid.

El chocolate la verdad que no vale mucho la pena, es un elemento que podrían mejorar e intentar darle un toque mejorado para poder disfrutar de la experiencia lo mejor posible. Pero como he dicho estamos aquí por los picatostes, y han estado a la altura de nuestras expectativas. Aunque para mí son unas torrijas con un toque especial, están fabulosas. 

Detalle interior de los Picatostes @ Restaurante el Segoviano, Paseo de los Españoles nº9, Navacerrada, Madrid.

¡Dulces, cremosas por dentro, crujientes por fuera y con un toque de canela estupendo!
La única cosa que a lo mejor podríamos haber mejorado, sin contar con el chocolate, era el tiempo. Un poco de nieve hubiera hecho la experiencia mucho más equilibrada.


( Dos tazas de lava con unas torrijas nombradas picatostes… unos 9€ )

martes, 1 de septiembre de 2015

Celso y Manolo... esperábamos más...

Tasca Celso y Manolo, Calle Libertad nº1, Chueca, Madrid.

Me encanta que de vez en cuando me lleven a sitios que no conozco ya que si no fuera de esta manera posiblemente no los conocería. Cada vez que ocurre me siento como un niño pequeño el día de reyes, emocionado y con expectativas de que va a ser un sitio y una comida estupenda, pero a veces ocurre totalmente lo opuesto a lo que esperamos.

Tasca Celso y Manolo @ C/ Libertad nº1, Chueca, Madrid.

Adentrándonos en la zona de chueca en Madrid, donde varios restaurantes brillan por su calidad y sus precios populares, nos encontramos con un establecimiento precioso y curioso. Desde fuera solo puedes entrever el nombre y un poco la carta, pero si vas por la acera equivocada posiblemente ni te fijes. 

Detalle de barra @ Tasca Celso y Manolo, C/ Libertad nº1, Chueca, Madrid.

Una vez dentro su inmensa barra de mármol te da la bienvenida y te invita a sentarte y tomarte un vermut en ella. La verdad que hasta el momento la visita prometía bastante. Una barra repleta de vasos de Martini preparados para todos aquellos que quisieran tomarse un vermut y disfrutar del espacio y ambiente tal y como lo hacían en los 50, con una música espectacular e ideal para la ocasión. A nuestra llegada solo éramos 3 parejas en la barra y nadie en las mesitas, cosa que nos invitó a querer sentarnos en una mesa y tantear un poco la carta. Desgraciadamente como en esta ocasión era una sorpresa todo lo que iba a degustar, mi acompañante no me dejó ojearla hasta que no terminamos de comer.

Vermut @ Tasca Celso y Manolo, C/ Libertad nº1, Chueca, Madrid.

Para empezar nos pedimos un vermut y un refresco. El vermut la verdad que estaba espectacular, preparado con cariño y con un sabor a los auténticos Martini de los años atrás que enamora.
A lo que comida se refiere solo pedimos tres platos, y menos mal…
El primero fue una “Tortilla de Bacalao” 6.50€, que quienes nos leéis más a menudo sabéis que es uno de nuestros pescados preferidos y lo degustamos en cada ocasión que tenemos. La tortilla era básicamente bacalao y huevo, sin más, ni cebolla ni nada por el estilo que le pudiera dar un toque diferente. De sabor era igual que una tortilla a la francesa con el toque del bacalao en alguna ocasión y con el regustillo del huevo quemado, ya que en una de las caras se pasaron de cocción.

Tortilla de Bacalao @ Tasca Celso y Manolo, C/ Libertad nº1, Chueca, Madrid.

Una de las cosas que me extrañó fueron los tiempos que necesitaron para sacar los platos. La tortilla tardó unos 10 minutos en sacarla, cosa que nos extrañó ya que éramos los únicos clientes pidiendo comida en ese momento. Hasta que no terminamos la tortilla y pasaron otros 5 minutos no nos sacaron la segunda elección. Comento esta situación más que nada porque sus raciones no es que sean de lo más grande, son más bien limitadas por el precio que tienen.

Atún Rojo de Zahara con Foie @ Tasca Celso y Manolo, C/ Libertad nº1, Chueca, Madrid.

La segunda elección llego a la mesa con bengalas y confeti por nuestra parte, ya que en teoría era el plato por el que me habían acercado a visitar Celso y Manolo, “Atún Rojo de Zahara con Foie” 20.50€.  Un platito bastante pequeño con un trozo de atún de unos 100 gramos coronado con una suculenta ración de foie y acompañado de unas pocas patatas fritas de churrero artesanas. El atún que era el elemento principal pasó a ser el tercer elemento, ya que el foie y las patatas le daban mil vueltas. El atún tenía en casi toda su superficie unas betas como si de un entrecot de mala calidad se tratara que dificultaban su consumo. La verdad que esperaba un producto excelente por el precio al que nos lo vendieron.

Taquitos de Chuletón @ Tasca Celso y Manolo, C/ Libertad nº1, Chueca, Madrid.

Una vez terminado el atún y pasados unos minutos para no perder la costumbre de hacernos esperar llegó el tercer y último plato, “Taquitos de Chuletón” 9.75€. La carne con un sabor bastante bueno tenía una dificultad, le ocurría lo mismo que al atún, estaba lleno de betas que dificultaban su consumo y se quedaba en la boca dando vueltas ya que tragarlo era complicado.
Para la comida nos pedimos una copita de “Viña Real” que creímos que era lo más adiente para estos platos, aromas intensos a frutas maduras complementados con sutiles notas de maderas finas de roble.

Los toritos de la pared @ Tasca Celso y Manolo, C/ Libertad nº1, Chueca, Madrid.

El establecimiento es estupendo, la música absolutamente genial, el servicio un poco lento pero muy agradables, los productos no corresponden a la calidad que esperas y los precios de los productos por esta razón estan desorbitadamente fuera de lugar a la alza.
Supongo que en alguna otra ocasión me dejaré caer otra vez por este lugar, ya que habré  sido el cliente con más mala suerte de ese día y seguro que todo saldrá muchísimo mejor.

(Una visita sobre preciada con dos bebidas alcohólicas, dos refrescos y tres tapas… 53.09€ )