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lunes, 28 de marzo de 2016

Las 4 Esquinas del Vino... Aux 4 Coins du Vin.

Aux 4 Coins du Vin, 8 Rue de la Devise, Bordeaux, Francia.
Después de una semana de vacaciones y eligiendo sobre la marcha donde dormir y comer, veníamos de San Sebastián de un disfrute sin parar y nuestra siguiente parada fue Burdeos.
Como ya llevábamos unos días probando cosas típicas de cada lugar donde parábamos, llegó el momento de comer algo que nos gusta mucho…
Ojeando un poco en internet, descubrimos un sitio donde lo típico era justo lo que queríamos y con mapa en mano decidimos buscarlo.
thumb_IMG_2108_1024Aux 4 Coins du Vin @ 8 Rue de la Devise, Bordeaux, Francia.
Cuando llegamos el establecimiento estaba prácticamente vacío, con una decoración sencilla, paredes de piedra y la mayoría mesas altas de madera, el camarero se acercó para darnos la bienvenida y para preguntarnos si conocíamos el funcionamiento del local.
thumb_IMG_2051_1024Interior @ Aux 4 Coins du Vin, 8 Rue de la Devise, Bordeaux, Francia.
Pues bien, tienen el vino en neveras, pero disponible a la vista de todos donde puedes elegir por copa el vino que te apetece probar, nos facilitaron una tarjeta por importe de 30 euros y cuando te acercas a elegir un vino que en nuestro caso fueron todos de Burdeos, tienes que introducir la tarjeta y dependiendo del vino elegido y de la cantidad elegida te lo descuenta de dicha tarjeta.
thumb_IMG_2104_1024Dispensador de vino "to molón" @ Aux 4 Coins du Vin, 8 Rue de la Devise, Bordeaux, Francia.
Nosotros probamos 4 vinos...
thumb_IMG_2052_1024Château Pindefleurs @ Aux 4 Coins du Vin, 8 Rue de la Devise, Bordeaux, Francia.
Château Pindefleurs , Bourdeaux. Aromas frutales con un cuerpo de los de escándalo.
thumb_IMG_2102_1024Domaine de Cambes 2011 @ Aux 4 Coins du Vin, 8 Rue de la Devise, Bordeaux, Francia.
Domaine de Cambes 2011, Bourdeaux. Concentrado, con mucha fruta.
thumb_IMG_2103_1024Château de Arsac Margaux 2011 @ Aux 4 Coins du Vin, 8 Rue de la Devise, Bordeaux, Francia.
Chateau de Arsac Margaux 2011. Elegante, fino, equilibrado, aromas a violetas.
thumb_IMG_2056_1024Domaine les Carmes 2012 @Aux 4 Coins du Vin, 8 Rue de la Devise, Bordeaux, Francia.
Domaine les Carmes 2012, un vino con carácter, cuerpo y fuerza, ideal para comidas fuertes de sabor.
Una vez ya sentados en nuestra mesa, con una música de fondo relajante, empezamos a ver la carta y sin dudarlo pedimos una tabla de quesos y otra de embutidos, había de dos tamaños, nosotros como íbamos con hambre para variar, elegimos las grandes!
thumb_IMG_2088_1024Tabla de embutidos @ Aux 4 Coins du Vin, 8 Rue de la Devise, Bordeaux, Francia.
La tabla de embutidos, Delicatessen rillettes de oca, Paté de campaña , Rostello con hierbas, es un jamón al horno , jamón malva, salame Abruzzo, más conocido como fuet, y pechuga de pato ahumado.
Una mezcla de sabores muy ricos, destacar rillettes de oca, un sabor suave y elegante, muy rico.
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La tabla de quesos, una selección de quesos finos de Jean d' Alos, sólo comentar brevemente, que Jean d' Alos se dedica a afinar quesos de elaboradores artesanos, a los que compra su producción para darle luego el tratamiento que los transforma en esos artículos de lujo de las mejores tiendas y restaurantes del mundo. Trabaja con seis familias de quesos, de los que comercializa 250 marcas.
Los quesos espectaculares, variados y todos muy ricos, destacamos también el Roquefort con un sabor intenso y fino a la vez.
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Derestaurantesyg y Derestaurantesrc @ Aux 4 Coins du Vin, 8 Rue de la Devise, Bordeaux, Francia.
Una experiencia de lo más divertida y económica, para repetir con los ojos cerrados.
( 4 vinos de la zona y las dos tablas no llegaron a 30€ los dos... para repetir las veces que haga falta, espectacular )

domingo, 27 de septiembre de 2015

Citta Alta, un italiano sin italiano en Amposta...

Citta Alta, Carrer Palau i Quer nº21, Amposta, Tarragona.

A todos nos encanta la cocina italiana y se demuestra en la cantidad de kilos que se consumen de pasta anualmente en nuestras casas o las pizzas que vuelan de los congeladores y cámaras frigoríficas de los supermercados. Aparte de la cantidad de restaurantes italianos que tenemos repartidos por toda nuestra geografía que muestran nuestro amor por estas delicias italianas.

Citta Alta @ C/ Palau i Quer nº21, Amposta, Tarragona.

En Amposta, una pequeña localidad de Tarragona situado en la desembocadura del río Ebro, nos encontramos con el restaurante “Citta Alta”. Un restaurante italiano situado en la primera planta encima de la pequeña tienda gourmet de los mismos.

Citta Alta @ C/ Palau i Quer nº21, Amposta, Tarragona

Al llegar esperábamos encontrarnos el establecimiento a rebosar de clientes disfrutando de las pizzas y los platos de pasta que el cocinero estaría cocinando sin parar, pero nos encontramos solo con una mesa y nosotros. La sala con las luces a medio encender y con una música nada acorde con la temática del restaurante nos dejó entrever que la noche no iba a ser como esperábamos.

Mas del Tió @ Citta Alta, C/ Palau i Quer nº21, Amposta, Tarragona.

Para empezar nos pedimos un vino y agua. Nos acercaron el vino de la casa que de italiano tenía poco, “Mas del Tió” de la “Terra Alta” 5.90€. Un vino joven fácil de beber y de un precio más que económico… pero nada italiano.

Insalata Caprese con Pomodori e Mozzarela Di Bufala @ Citta Alta, C/ Palau i Quer nº21, Amposta, Tarragona.

Para empezar pedimos una ensalada para compartir, una “Insalata Caprese con Pomodori e Mozzarela Di Bufala” 8,90€. Una ensalada poco especial pero que es digna de compartir. Una ración bastante considerada pero sin ningún elemento que destaque.
Para los segundos cada uno pedimos una cosa distinta, donde jugamos con que éramos tres personas y así podíamos probar cosas distintas compartiéndolo todo. En el juego entró una pizza, un pescado y un plato de pasta.

La Tancada @ Citta Alta, C/ Palau i Quer nº21, Amposta, Tarragona.

La pizza, una “La Tancada” 9,50€, compuesta de salsa de tomate, anguila, mozzarela y tomate seco. Una masa un poco gruesa para nuestro gusto y un elemento principal demasiado seco… y no era el tomate seco. La anguila se puede trabajar un poco para darle una textura mas suave y de esta manera asegurarse de que todo el sabor y la textura sorprenden a sus comensales.

Baccalà Alle Mandarle con Pepperone e Melanzane @ Citta Alta, C/ Palau i Quer nº21, Amposta, Tarragona.

El pescado, “Baccalà Alle Mandarle con Pepperone e Melanzane” 12,00€, o mejor entendido un bacalao con crema de almendras y un poco de “escalivada" con unos espárragos de decoración. La verdad que la combinación no estaba mal y el bacalao estaba bien cocinado, cosa que nos alegró mucho ya que es uno de nuestros pescados favoritos y nos da rabia que lo estropeen. 

Ravioli di Verdure con Salsa Vegetariana @ Citta Alta, C/ Palau i Quer nº21, Amposta, Tarragona.

La pasta, “Ravioli di Verdure con Salsa Vegetariana” 8,90€. Pues eso… unos raviolis de verduras con salsa vegetariana, bañados extremadamente en la salsa. Los raviolis correctos, pero la salsa tenía un sabor extremadamente sintético a pastilla de caldo. No quiero decir que hayan usado una pastilla, sino que simplemente tenía el sabor de la misma.

Como experiencia de un restaurante italiano deja mucho que desear, ya que casi todo está adaptado al producto de la zona y lo único italiano son los nombres. 
Como experiencia de restaurante, no ha estado mal, ya que calidad precio van cogidas de la mano y no intentan engañar a nadie, es lo que es.


( Una experiencia ítalo catalana para 3 personas con vino, 1 entrante a compartir y 3 primeros 53,68€… ¿con decimales? Si si, por el 10% adicional que te ponen al entregarte la factura )

lunes, 21 de septiembre de 2015

La Tagliatella... un lugar para no pasar hambre...

La Tagliatella, Paseig de la Ribera nº70, Sitges, Barcelona...

Como ya hemos comentado en otras ocasiones los restaurantes italianos son posiblemente los restaurantes más explotados del mundo e incluso la cocina más practicada por todos. Fácil hasta cierto modo y rápida, nos ha alimentado en nuestra infancia, pisos de estudiantes y en domingos de pereza cuando llamamos a cualquier lugar donde reparten pizzas para no tener que cocinar o hacer cualquier tipo de esfuerzo. Restaurantes familiares, franquicias, take away nocturnos, sus variantes son infinitas y nosotros hemos pecado más de una vez en ellos. Aunque intentamos no visitarlos a menudo ya que es algo que podemos hacer perfectamente en casa sin ningún problema ni contratiempo. 
En esta ocasión y por petición de un bombón de nuestra familia, nuestra sobrina mayor, visitamos una franquicia muy conocida de este manjar italiano en Sitges, “La Tagliatella”. La verdad que el establecimiento ha ocupado una parte emblemática del paseo de Sitges y ha tenido tacto a la hora de decorarlo. No he entrado en ninguno más por lo que no sé como serán los otros, pero este no me ha desagradado a lo que decoración representa.
Como íbamos a este restaurante recomendados por mi sobrina de 14 años, nos pusimos en situación y empezamos a escuchar en el coche camino al restaurante a los “One Direction” para entrar en calor. Al llegar había bastantes mesas libres, aun así nos hicieron esperar un ratito mientras se comunicaban entre ellos con los pinganillos de segurata de discoteca que cada uno llevaba colocado en la oreja. 
Ya en nuestra mesa nos abordaban constantemente para tomar nota y así poder doblar la mesa en caso de tener mayor afluencia de clientela, cosa que nos agobió un poco.

Provoletta @ La Tagliatella, Paseig de la Ribera nº70, Sitges, Barcelona.

Una cosa que Aina, nuestra sobrina tenía claro, era el queso fundido con focaccia de aceitunas o más conocido por “Provolone” o en este caso “Provoletta”. Que supuestamente es un provolone fundido con verduras asadas. Digo supuestamente no por el queso, sino por las verduras asadas, ya que asumes que al poner verduras serán varias. Pues no, solo era calabacín y algún trozo de pimiento asado. La cantidad ridícula tanto de queso como de verduras. ¿Sabor? Pues el que tiene cualquier provolone fundido, rico rico.
Para los primeros fuimos un poco más arriesgados. Nosotros nos pedimos una pizza y un plato de pasta, mientras que mi sobrina la del morro fino se pidió un solomillo de ternera. Ole tú en mayúsculas. Nada más ni menos que un solomillo. 
¿Nos hace ir a un restaurante italiano a comer solomillo? Bueno, cada uno tiene los caprichos que tiene y ya está. Pero la próxima vez como nos diga de comer pizza nos aseguraremos de que no le dé por pedir caviar.

Cuore di Zucca con Magret Tartufina @ La Tagliatella, Paseig de la Ribera nº70, Sitges, Barcelona.

Los primeros más comunes para un restaurante italiano, fueron una pasta rellena de calabaza, “Cuore di Zucca”, con una salsa de “Magret Tartufina” que está hecha de una crema de magret de pato con trufa negra. La pasta cocinada correctamente con un interior agradable. La salsa posiblemente no era la adecuada para este plato, ya que era bastante fuerte y canibalizaba totalmente a la pasta. Aun así estaba rica y hay que destacar la gran cantidad de producto que te sirven. Menos mal que pedimos solo un entrante y no nos volvimos locos, nos lo podrían haber avisado los camareros, pero no.

4 Formaggi @ La Tagliatella, Paseig de la Ribera nº70, Sitges, Barcelona.

La pizza, “4 Formaggi”. Fina como nos gusta, con el producto suficiente y cantidad adecuada si solo te vas a comer la pizza. Hay que destacar que aunque estaba bastante rica, se enfría demasiado rápido y se queda como la suela de un zapato.

Controfiletto @ La Tagliatella, Paseig de la Ribera nº70, Sitges, Barcelona.

Y llegamos a la selección de la princesa, un “Controfiletto”, que viene a ser el plato más caro de la carta. En este caso no copiaba a la pizza ni a la pasta a lo que cantidad representa, ya que el plato que hacía un momento se quedaba pequeño para la pizza, en esta ocasión sobraba blanco a destajo. Dicho todo esto, la carne estaba correcta, cocinada al punto aunque no lo parezca y bastante sabrosa.

Menos mal que no pedimos postres, ya que nos costó bastante terminar con todo y aparte nos salió más caro de lo que esperábamos. Seguramente pagamos localización más que producto, pero fue el capricho de mi niña, así que hay que aguantarse.


( Entrante muy mejorable, pizza bastante rica pero para comer rápido para que no endurezca y termines jugando al frisbi en la playa, plato de pasta para una semana y trocito de carne a lo grande pero mini unos 70€ )

La Tagliatella Sitges
Paseig de la Ribera nº70
Sitges
Barcelona

jueves, 10 de septiembre de 2015

Venta Marcelino, para nada una película de terror...

Venta Marcelino, Puerto de los Cotos, M-604, Km 41.5, Rascafría, Madrid.

Conduciendo dirección a ninguna parte siempre puedes encontrar joyas que nadie conoce, o simplemente terminar en el hotel de "Psicosis" donde la pata de jamón o el pulpo de la vitrina expositora no se han movido desde los 60. Normalmente para nosotros es la segunda opción, lugares sórdidos donde sus paredes han visto mejores épocas. 
Subiendo al Puerto de los Cotos sin rumbo alguno, nos encontramos con varios restaurantes todos con el aspecto de la casa de “La Matanza de Texas” donde no te atreverías ni a entrar al baño bajo ningún concepto. Carreteras con plantas creciendo en el medio de ellas te advierten que aunque gritaras socorro tardarían en encontrar tu cuerpo mutilado ya que nadie sube esas carreteras en verano.
Dejémonos de películas e historias, que me emociono y se me va la mente de bares.

Venta Marcelino @ Puerto de los Cotos, M-604, Km 41.5, Rascafría, Madrid.

Arriba de todo del puerto nos encontramos con un caserío donde a primera vista te tomarías una caña mientras piensas donde vas a ir a comer, pero a segunda vista terminas picando algo de su carta y disfrutando de la experiencia de los refugios de montaña. Para los que hemos sido gente de montaña nos encanta ese olor particular que desprenden los refugios.

Restaurante @ Venta Marcelino, Puerto de los Cotos, M-604, Km 41.5, Rascafría, Madrid.

Este lar en especial, “Venta Marcelino” restaurante y bar con una zona especifica para cada cosa, sabe hacer varias cosas bien. La primera, atender como se debe. La segunda, tener los productos correctos en la carta. Y la tercera, tener buenos precios.

Bar @ Venta Marcelino, Puerto de los Cotos, M-604, Km 41.5, Rascafría, Madrid.

Como ya he comentado, nos parábamos solo para una caña mientras decidimos con el GPS donde terminaríamos comiendo, pero a mi compañera de asaltos le dio por mirar lo que comían en las otras mesas y como buena viciosa del producto nacional, se dejó convencer para quedarnos. Tres cosas tomamos y tres cosas repetiríamos si volviéramos a pasar por esas carreteras.

Tapa de Queso Manchego @ Venta Marcelino, Puerto de los Cotos, M-604, Km 41.5, Rascafría, Madrid.

La primera, un plato de “Queso Manchego” por 6€. Una tapa con un precio espectacular y una cantidad de susto. Cuando leemos tapa, nos esperamos unos tres o cuatro trozos, no un queso entero o casi. Un plato cargado hasta arriba de queso con un chorrito de aceite de oliva y una pizca de orégano. Un diez.

Tapa de Morcilla de Burgos @ Venta Marcelino, Puerto de los Cotos, M-604, Km 41.5, Rascafría, Madrid.

La segunda selección, “Morcilla de Burgos”. Aquí ya me entró la risa… ¿pero alma de cántaro, a qué jugamos? ¡Pero si esto es una morcilla entera de las de rulo sin quitar ni las puntas metálicas! y encima lo mismo, por solo 5€.

Tapa de Judiones de la Granja @ Venta Marcelino, Puerto de los Cotos, M-604, Km 41.5, Rascafría, Madrid.

Y para terminar, lo mejor, “Judiones de la Granja”, por 4€. Una cazuela que a primera vista es pequeña, pero que cuando empiezas es suficiente. Recalcar que dos trocitos de chorizo acompañan los judiones, espectaculares.

La cosa no subió más de 20€ con un par de tintos de verano espectaculares, cosa que hizo que la experiencia fuera mucho mejor. 


Si alguna vez volvemos a estar por la zona intentaremos pararnos para volver a disfrutar de otros productos que no pudimos conocer. Eso sí, una tapa de judiones para cada uno, nada de compartir.

( Toda una experiencia en lo alto de un puerto de montaña sin asesinos en serie ni psicópatas escondidos, solo 20€ )

Venta Marcelino
Puerto de los Cotos 
M-604, Km 41.5 
Rascafría 
Madrid
91 852 1924


martes, 9 de junio de 2015

Entras serio y sales más contento que su propia burbuja...



"La Burbuja Que Ríe, C/ Ángel nº16, Madrid."

Hace unos doce años aterricé por primera vez en Madrid. Solo era para un par de días ya que un amigo y yo estábamos de ruta gastronómica por España y el tiempo era limitado en cada ciudad. Como no, la cosa se torció y ni dos días ni nada, al final fueron cuatro ya que perdíamos el AVE a Valencia cada vez que íbamos a Atocha. Hay que decir que llegábamos a la estación tres horas después de que el tren hubiera partido… no preguntéis.
Dentro de estas andanzas, uno de los primeros restaurantes donde comí en Madrid y que tiene un sentimiento especial para mí, es “La Burbuja Que Ríe” en la calle Ángel numero 16. Un restaurante asturiano que desde hace años no deja a nadie indiferente. 

 La Burbuja Que Ríe @ C/ Ángel nº16, Madrid.

Cuando entras parece el típico restaurante de menús por la disposición de las mesas con una decoración intentando imitar las sidrerías de los pueblos asturianos más escondidos. Pero cuando sales solo piensas en lo bien que has comido y lo bien que lo has pasado. Una experiencia de lo más agradable en todos los sentidos.
Hace unos días estando de día libre y sin rumbo alguno terminamos en la zona de la Latina donde queríamos tomar unas cañas. No se sabe cómo nos desviamos un poco de la idea principal y terminamos tomando unas sidras en “La Burbuja”. 


Uno de los culpables de que no nos quisiéramos marchar… ¡me refiero a la sidra, no al camarero! @ La Burbuja Que Ríe, C/ Ángel nº16, Madrid.



Y como no, unas sidras se convirtieron en “siéntate en una mesa y come unos cuantos platos”. Supongo que fue el efecto de la sidra…
Nos acercaron la carta y empezamos a ojearla. Ninguno de los dos tenía claro que pedir, cosa que estaba complicando y atrasando el servicio de nuestro fantástico camarero ya que cada vez que venía a coger la nota se iba con la libreta en blanco. Al final y gracias a las casualidades del destino, vimos una pizarra colgada justo en la pared de nuestra mesa donde ofrecían un menú con una combinación excelente.

 Menú cerrado @ La Burbuja Que Ríe, C/ Ángel nº16, Madrid.

El menú consistía en una “Tabla de Quesos Asturianos”, “Navajas a la Plancha”, “Mejillones a la Sidra”, “Entrecot de Buey +/- 300 grms” y como no otra “botella de Sidra” por 39€.
La “Tabla de Quesos Asturianos”, a parte de ser  bastante grande, tenía una buena variedad en la que no podía faltar ese “Cabrales” tan estupendo.

"Tabla de Quesos Asturianos" @ La Burbuja Que Ríe, C/ Ángel nº16, Madrid.

Las “Navajas a la Plancha” con una súper picada de ajo y perejil estaban en su punto, pero para mi gusto con demasiado aceite cosa que no me alegraba mucho.

"Navajas a la Plancha" @ La Burbuja Que Ríe, C/ Ángel nº16, Madrid.

Los “Mejillones a la Sidra” abundantes en cantidad y con un jugo perfecto. Desgraciadamente varios estaban cerrados y se quedaron tristemente abandonados dentro de la olla.

 "Mejillones a la Sidra" @La Burbuja Que Ríe, C/ Ángel nº16, Madrid.

El “Entrecot de Buey”, con sus patatas fritas y pimientos del padrón terminaron de satisfacer nuestras ansias de comer. Cuando nos acercaron el plato de metal salpicando las gotas de la carne cocinándose, nos aceleramos a poner todos los trozos encima de las patatas para que no se siguiera cocinando y así comernos la carne como más nos gusta, muy poco hecha. Súper sabrosa.

 "Entrecot de Buey" @ La Burbuja Que Ríe, C/ Ángel nº16, Madrid.

Evidentemente después de dos botellas de sidra y de semejante cena improvisada, no pudimos hacer honores a ningún postre. Nos terminamos la sidra que nos quedaba mientras podíamos ver como el restaurante ya se había llenado a rebosar y tenía ya la barra petada y una lista de espera en la entrada. 

 Interior del restaurante poco antes de irnos @ La Burbuja Que Ríe, C/ Ángel nº16, Madrid.

El servicio siempre ha sido de lo más agradable aunque tengan el local abarrotado, la comida perfecta calidad precio y el ambiente inmejorable.
Aunque hayan pasado tantos años de mi primera visita, cada vez que entro en “La Burbuja” me traslado a esa época, ya que pocas cosas han cambiado en su interior.

( 1 botella de sidra + un menú para dos con otra botella de sidra unos 43€ )