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sábado, 12 de marzo de 2016

Se merecen el oro... Bar la Plata.

Bar la Plata, C/ de la Mercé nº28, Barcelona.
Lugares con encanto los hay a miles, pero que encima tengan historia, sean agradables y lleven más de 70 años sirviendo los mismos 4 platos que cuando lo fundaron… tiene mérito.
Alguien dijo una vez que si algo funciona, ¿para qué cambiarlo? Nunca mejor dicho.
En Barcelona, en uno de los barrios más turísticos y en auge de locales más modernos que el dejarse barba de dos metros, resiste el “Bar la Plata”. Un establecimiento fundado en 1945 y regentado por la misma familia donde sirven 4 platos con los que han sabido aguantar sin cambiarlos fuera la época que fuera y vinieran las modas que vinieran.
thumb_IMG_8201_1024Bar la Plata @ C/ de la Mercé nº28, Barcelona.
Situado en la calle Mercé numero 28 de Barcelona y haciendo esquina, nos encontramos con el Bar la Plata. Un local pequeño, con una solera especial y una simpatía tratada con cariño para cada cliente que entra por la puerta, seas del barrio o no. Para muchos es el bar de toda la vida donde sus padres y amigos han crecido rodeados de un ambiente cariñoso, vino y tapas. Para nosotros una joya de las que nos gusta compartir y que encontramos de casualidad andando por las calles del Gótico en busca de algo diferente.
thumb_IMG_8198_1024Interior de la barra @ Bar la Plata, C/ de la Mercé nº28, Barcelona.
Al acercarnos vimos bullicio de gente cosa que nos hizo pensar dos veces si entrar o no, pero una vez echamos el ojo para ver que se cocía decidimos que de ahí no nos movía ni el “tato”.
Una barra pequeña justo al entrar y unas pocas mesas alrededor hacen que el bar sea de lo más acogedor cuando se agrupa la gente para disfrutar de un buen vino de los de toda la vida.
thumb_IMG_8186_1024Bar la Plata @ C/ de la Mercé nº28, Barcelona.
Nos acercamos a la barra, justo donde el vino era servido y nos pedimos dos cervezas. Con las cervezas nos sirvieron un platito de pescadito frito y mirando un poco por encima vimos que era lo que todo el mundo estaba comiendo. No paraban de sacar platitos a todos aquellos que pedían algo de beber, cosa que nos gustó bastante.
Al ver que no sólo sacaban pescadito frito, la mosca me picó y decidí pedir un plato de cada para salir de dudas y ver si tal movimiento de cocina era realmente puntual o simplemente era algo que como las viejas costumbres se siguen haciendo sin saber por qué.
thumb_IMG_8195_1024Ensalada de Tomate @ Bar la Plata, C/ de la Mercé nº28, Madrid.
Lo primero en llegar fue una ensalada de tomate con cebolla y arbequinas. Aunque hubiera preferido empezar por algo diferente, tengo que decir que la cosa no estaba rica, estaba riquísima. Con lo simple que es, me sorprende que me gustara tanto, pero me encantó. Sabrosa, dulce, amarga, picante,… lo reunía todo.
Lo siguiente fue un platito con unas anchoas y unos trozos de butifarra. Ahora sí, esto sí que sí. Dos de nuestros productos favoritos en un plato listos para que los devorásemos.
thumb_IMG_8194_1024Butifarra y Anchoa @ Bar la Plata, C/ de la Mercé, Barcelona.
La butifarra a su punto perfecto de cocción sobre una cama de pan con tomate y en la proporción perfecta para seguir comiendo otras maravillas y combinar distintos sabores.
Las anchoas, también dormidas sobre la misma cama de pan con tomate, son la hostia. Ricas, sabrosas, bien sobadas sin espinas, en su punto perfecto de sal combinan con la dulzura del tomate y del aceite para que disfrutes al máximo de la experiencia.
thumb_IMG_8189_1024Pescadito Frito @ Bar la Plata, C/ de la Mercé nº28, Barcelona.
Y ya para terminar, el pescadito frito del principio. Limpio, con un rebozado fino y nada pesado que facilita su consumo. Brutal.
Como disfrutamos cada vez que nos encontramos con estas joyas y más aún el poder compartirlo para que todos los que podáis disfrutéis de la misma experiencia.
thumb_IMG_8200_1024Bar la Plata @ C/ de la Mercé nº28, Barcelona.
Pasar por Barcelona y no visitar algunos lares como este, es imperdonable.
( Una visita de tropiezo con un resultado espectacular para dos personas unos 20€ )

lunes, 21 de septiembre de 2015

La Tagliatella... un lugar para no pasar hambre...

La Tagliatella, Paseig de la Ribera nº70, Sitges, Barcelona...

Como ya hemos comentado en otras ocasiones los restaurantes italianos son posiblemente los restaurantes más explotados del mundo e incluso la cocina más practicada por todos. Fácil hasta cierto modo y rápida, nos ha alimentado en nuestra infancia, pisos de estudiantes y en domingos de pereza cuando llamamos a cualquier lugar donde reparten pizzas para no tener que cocinar o hacer cualquier tipo de esfuerzo. Restaurantes familiares, franquicias, take away nocturnos, sus variantes son infinitas y nosotros hemos pecado más de una vez en ellos. Aunque intentamos no visitarlos a menudo ya que es algo que podemos hacer perfectamente en casa sin ningún problema ni contratiempo. 
En esta ocasión y por petición de un bombón de nuestra familia, nuestra sobrina mayor, visitamos una franquicia muy conocida de este manjar italiano en Sitges, “La Tagliatella”. La verdad que el establecimiento ha ocupado una parte emblemática del paseo de Sitges y ha tenido tacto a la hora de decorarlo. No he entrado en ninguno más por lo que no sé como serán los otros, pero este no me ha desagradado a lo que decoración representa.
Como íbamos a este restaurante recomendados por mi sobrina de 14 años, nos pusimos en situación y empezamos a escuchar en el coche camino al restaurante a los “One Direction” para entrar en calor. Al llegar había bastantes mesas libres, aun así nos hicieron esperar un ratito mientras se comunicaban entre ellos con los pinganillos de segurata de discoteca que cada uno llevaba colocado en la oreja. 
Ya en nuestra mesa nos abordaban constantemente para tomar nota y así poder doblar la mesa en caso de tener mayor afluencia de clientela, cosa que nos agobió un poco.

Provoletta @ La Tagliatella, Paseig de la Ribera nº70, Sitges, Barcelona.

Una cosa que Aina, nuestra sobrina tenía claro, era el queso fundido con focaccia de aceitunas o más conocido por “Provolone” o en este caso “Provoletta”. Que supuestamente es un provolone fundido con verduras asadas. Digo supuestamente no por el queso, sino por las verduras asadas, ya que asumes que al poner verduras serán varias. Pues no, solo era calabacín y algún trozo de pimiento asado. La cantidad ridícula tanto de queso como de verduras. ¿Sabor? Pues el que tiene cualquier provolone fundido, rico rico.
Para los primeros fuimos un poco más arriesgados. Nosotros nos pedimos una pizza y un plato de pasta, mientras que mi sobrina la del morro fino se pidió un solomillo de ternera. Ole tú en mayúsculas. Nada más ni menos que un solomillo. 
¿Nos hace ir a un restaurante italiano a comer solomillo? Bueno, cada uno tiene los caprichos que tiene y ya está. Pero la próxima vez como nos diga de comer pizza nos aseguraremos de que no le dé por pedir caviar.

Cuore di Zucca con Magret Tartufina @ La Tagliatella, Paseig de la Ribera nº70, Sitges, Barcelona.

Los primeros más comunes para un restaurante italiano, fueron una pasta rellena de calabaza, “Cuore di Zucca”, con una salsa de “Magret Tartufina” que está hecha de una crema de magret de pato con trufa negra. La pasta cocinada correctamente con un interior agradable. La salsa posiblemente no era la adecuada para este plato, ya que era bastante fuerte y canibalizaba totalmente a la pasta. Aun así estaba rica y hay que destacar la gran cantidad de producto que te sirven. Menos mal que pedimos solo un entrante y no nos volvimos locos, nos lo podrían haber avisado los camareros, pero no.

4 Formaggi @ La Tagliatella, Paseig de la Ribera nº70, Sitges, Barcelona.

La pizza, “4 Formaggi”. Fina como nos gusta, con el producto suficiente y cantidad adecuada si solo te vas a comer la pizza. Hay que destacar que aunque estaba bastante rica, se enfría demasiado rápido y se queda como la suela de un zapato.

Controfiletto @ La Tagliatella, Paseig de la Ribera nº70, Sitges, Barcelona.

Y llegamos a la selección de la princesa, un “Controfiletto”, que viene a ser el plato más caro de la carta. En este caso no copiaba a la pizza ni a la pasta a lo que cantidad representa, ya que el plato que hacía un momento se quedaba pequeño para la pizza, en esta ocasión sobraba blanco a destajo. Dicho todo esto, la carne estaba correcta, cocinada al punto aunque no lo parezca y bastante sabrosa.

Menos mal que no pedimos postres, ya que nos costó bastante terminar con todo y aparte nos salió más caro de lo que esperábamos. Seguramente pagamos localización más que producto, pero fue el capricho de mi niña, así que hay que aguantarse.


( Entrante muy mejorable, pizza bastante rica pero para comer rápido para que no endurezca y termines jugando al frisbi en la playa, plato de pasta para una semana y trocito de carne a lo grande pero mini unos 70€ )

La Tagliatella Sitges
Paseig de la Ribera nº70
Sitges
Barcelona

domingo, 14 de junio de 2015

Pastrami Lovers, Gastro Hungaros y Bagels Monstruosos.


Hablemos de pastrami… 

“Pastrami, también llamado Pastrón, es un producto elaborado con carne roja, generalmente carne de ternera, sometido a proceso de salmuera. El proceso de elaboración del pastrami es sencillo: se desangra, usualmente con ayuda de un prensado, y se pone la carne en salazón a secar, se le añaden algunas especias tales como ajo, pimienta negra, mejorana, albahaca; y finalmente se ahúma. Excluyendo la pimienta negra y el ahumado, el proceso es muy similar al empleado para obtener el Corned beef. En el Reino Unido y en los Estados Unidos la carne de ternera se cuece tras el proceso de salazón. Ya a comienzos del siglo XXI empieza a verse Pastrami elaborado con carne de pavo, llamado pastrami de pavo o jamón de pavo.”
Wikipedia.

Muchos lo conocemos de programas de cocina del Discovery Channel, la serie "Friends" donde "Joey" siempre atacaba a dicho elemento, porque hemos viajado a estados unidos y hemos catado un pastrami maquillado al estilo americano o porque hemos tenido la suerte de conocer a algunos pioneros del producto en España.
Como yo he tenido la ocasión de disfrutarlo en norte América y en España, creo que más o menos tengo un criterio medio aceptable para comentarlo.
Cuando lo probé en Estados Unidos, la cosa fue muy emocionante. Servido entre dos trozos de pan blando, montañas de pastrami caliente con salsas grasientas, pepinillos, ensalada y abundante queso derretido que siguen haciendo que babee cada vez que pienso en ello. Un bocadillo difícil de comer y de digerir por la cantidad de grasa que engulles, pero que te hace disfrutar hasta el último bocado. Esto fue hace ya más de diez años, cosa que hasta hace poco era como un vago recuerdo.
Hará no más de un mes, tuve la oportunidad de viajar a Barcelona y conocer a dos empresarios con negocios relacionados con el pastrami, pero con públicos diferentes. 

 Cal Marius 449, C/ Mallorca nº449, Barcelona.

El primero fue Mario, dueño del restaurante “Cal Marius 449” situado en la calle Mallorca numero 449 de Barcelona. 

Cal Marius 449 @ C/ Mallorca nº449, Barcelona.

Nos citamos a las 11 de la mañana para probar el pastrami tal y como él lo sirve, pero antes me sorprendió con un plato de caracoles bañados en sal y pimienta que me hicieron saltar las lágrimas. 

 "Cargols" @ Cal Marius 449, C/ Mallorca nº449, Barcelona.

Un desayuno de campeones donde los haya. Lo más curioso de los caracoles es la historia que hay detrás. Según Mario es una receta que proviene de su abuela y que ha tardado un poco en conseguir el sabor que ella le daba.
Junto con los caracoles me sacó también un cuenco con unos elementos rebozados muy cachondos… si queréis saber que son, pasaros por “Cal Marius” y estoy seguro que le encantará retaros a que lo adivinéis.

 "Elementos rebozados muy cachondos" @ Cal Marius 449, C/ Mallorca nº449, Barcelona.

En un punto de contentamiento de mi gula, apareció Mario con tremendo monstruo con el que me presentaba el pastrami de su establecimiento, "American Sensattion".
Entre dos trozos de un bagel que desaparecía entre tanto condimento, salían lenguas de pastrami que escondían un huevo, espinacas, patatas fritas, cebolla caramelizada y queso de vaca picante. Un monstruo difícil de terminar, pero que si lo haces tienes una energía durante todo el día de escándalo.

 "American Sensattion" @ Cal Marius 449, C/ Mallorca nº449, Barcelona.


Paprika Gourmet, C/  de los Castillejos nº248, Barcelona.

El segundo empresario es el dueño de Paprika Gourmet, Dani. Su tienda de productos Húngaros situada en la calle de los Castillejos numero 248 y a pocos metros de nuestra visita anterior, se encarga de subministrar a media España este producto que trae para saciar a sus seguidores incondicionales que cada vez son más.

Paprika Gourmet @ C/ de los Castillejos nº248, Barcelona.

Normalmente no hablo de tiendas gourmet, creo que no son mi jurisdicción, pero en este caso hay una diferencia que ha hecho que lo haga. Dani da a conocer sus productos a través de catas que imparte el mismo y enseña a todos aquellos que van a utilizar el pastrami en sus platos de la carta a cómo combinarlo y presentarlo para sacar los mejores resultados.

Paprika Gourmet @ C/ de los Castillejos nº248, Barcelona.

Al llegar me hizo una presentación de los productos que tiene tanto en las vitrinas como en las estanterías. Quesos de todos tipos, carnes curadas variadas, salsas dulces y picantes, cervezas, vinos y no nos olvidemos del pastrami.

 Cata de Pastrami @ Paprika Gourmet, C/ de los Castillejos nº248, Barcelona.

Después de enseñarme uno a uno los productos, presentármelos con una explicación individual de cada uno y explicarme un poco como empezó todo se puso detrás de la vitrina y empezó a preparar una cata del pastrami con distintas salsas para enseñarme un poco distintas combinaciones de sabor. Con mostazas, horseradish o solo con todo su sabor ahumado fueron algunas de las combinaciones que nos presentó.

Paprika Gourmet @ C/ de los Castillejos nº248, Barcelona.

Amenizamos la cata con un poco de cerveza negra ahumada, con un sabor fuerte y un fondo a regaliz que culminaban la combinación perfecta para cerrar nuestra visita.

Si estais alguna vez por la zona de la Sagrada Familia de Barcelona, no puedes dejar pasar la oportunidad de visitar a estos dos amantes del pastrami, o como ellos dicen, “Pastrami Lovers”.

Si los queréis contactar estos son los links a sus páginas:



domingo, 3 de mayo de 2015

Una "bomba" de restaurante...



La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, la Barceloneta, Barcelona.

Cada vez que regreso a Barcelona descubro algún lugar que me extraña no haber conocido antes, aun haber estado justo al lado millones de veces.
Plantado en el corazón de la Barceloneta, uno de los barrios más bonitos y maltratados de Barcelona, nos encontramos uno de los lugares más emblemáticos del barrio. Fundado hace más de 70 años nos espera una pequeña tasca que mantiene la esencia de aquellos tiempos y que ha sufrido muy pocos cambios por no decir ninguno. Con una entrada que es más típica de un bajos que de un establecimiento y sin ningún cartel que anuncie donde estás, nos encontramos con “La Cova Fumada”, C/ del Baluard nº56. 

 Carta con solera de la buena... @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Una pequeña entrada que es delatada por la cola de comensales que esperan una mesa impacientes. El lugar es pequeño y bastante apretado con una barra de mármol justo al entrar, una barra muy singular que sirve de pasillo para poder ir a las mesas ya que a veces no se puede pasar por el camino normal por el tapón que forma la gente que espera para poder sentarse en una mesa. 

 Contra barra a.k.a pasillo para llegar a las mesas @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Las mesas dignas de museo también son de mármol blanco y muestran por su desgaste el esfuerzo que han tenido que hacer día a día para soportar a los visitantes que vienen de todas partes para probar las delicias que ofertan en dicho lugar.
Tardamos una vida para que nos dieran mesa y cuando nos la dieron fue en mesa compartida al lado de una pareja mayor de turistas que ya estaban con el café, la experiencia prometía… Para empezar nos pedimos una jarrita de vino tinto de la casa, un vino de aquellos que más vale que vigiles como lo bebes si quieres acordarte de todo.

 Jarrita de vino tinto pariente cercano  del de pitarra @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Seguidamente nos pedimos unas "Bombas" ya que por lo visto son de lo más típico en "La Cova". El rebozado era fino, el puré muy cremoso y la mezcla de carne correcta, la salsa no es que picara mucho, pero porque tenía truco el asunto. 

 "Bomba" poco picante @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Por lo visto tienen tres tipos de salsa que van de menos a más. Tuve que pedirme otra bomba para poder saborear la más picante, picar picaba, pero tampoco para asustarse.

 "Bomba" más picante @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

La segunda tapa que nos cayó, fue la de los "Buñuelos de Bacalao", muy básicos y sin emociones. Varios de los buñuelos estaban fríos, cosa que daba a entender que unos ya estaban preparados de mucho antes y otros calentados después. Aun así es uno de esos platos que mientras sean decentes no fallas al pedirlos.

 "Buñuelos de Bacalao" @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Antes de que termináramos con los buñuelos nos acercaron una ración de pan con tomate y una ración de pan con “all i oli”, un par de trozos de pan tostados a la plancha, simples pero muy sabrosos.

 Pan con tomate y "all i oli" @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Los "Pulpitos" llegaron en muy buen momento, justo cuando nos cambiaron los compañeros de mesa, un par de caballeros que resultaron ser muy buena gente y grata compañía. Volviendo a los pulpitos, solo tengo una queja… demasiado aceitosos, pero todo lo demás en su punto.

 "Pulpitos" @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Sin esperar mucho nos soltaron en la mesa el "Bacalao con Tomate"… buenísimo! Supongo que en este caso soy poco crítico, porque el bacalao es uno de mis pescados favoritos y porque el vino ya empezaba a hacer de las suyas.

 "Bacalao con Tomate" @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Para rematar ya con los platos de bacalao, nos pedimos la “Esqueixada de Bacallá”, tiras de bacalao desalado bañadas en aceite de oliva y acompañadas de unas aceitunitas negras, rico rico.

 "Esqueixada de Bacallá" @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

En este punto se nos calentó el morro y nos pedimos otra jarrita de vino y algunos platos más, ya que los nuevos acompañantes nos empezaron a dar conversación y es de mala educación no acompañar a aquellos que estan comiendo, no?

 El equipo de mesa al completo @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Nos pedimos una "Sepia a la Plancha", pequeñita pero en su punto, nada seca ni con textura de goma, al revés, jugosa y tierna al mordisco.

"Sepia a la Plancha"@ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Unos "Recortes de Pulpo Encebollados", posiblemente el plato que menos nos agradó. El pulpo necesitaba muchas más horas de cocción y la salsa mucho mas cariño, aun así lo devoramos entero.

 "Recortes de Pulpo" @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Y en este punto de la comida y ya con la agonía al máximo, llegamos a un acuerdo con nuestros acompañantes de mesa, nosotros pedimos unas gambas y ellos unas cigalas, pero para compartirlas los cuatro.
Las gambas excelentes, muy sabrosas y con el punto exacto de cocción.

 "Gambas a la Plancha"@ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Las cigalas no tan contento con ellas, estaban demasiado cocinadas y tampoco eran para tirar cohetes por el precio que tenían.

 "Cigalas" @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Para rematar la comida los cuatro nos pedimos un “Pirata”, que es un carajillo con un pedazo de piel de limón dentro. 

 "Pirata" @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Café de batalla de los que te hacen despertar de golpe o salir corriendo al baño pidiendo ayuda.
La verdad que toda la experiencia fue genial, de principio a fin te vuelves a sentir como cuando eras un renacuajo y tu abuelo te mandaba a la tasca a que te rellenaran la botella de vino y a por los cigarrillos “BN”. Un establecimiento en el que te sientes acogido y como si te conocieran de toda la vida. 

 Con los cocineros @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Bastante limpio por la cantidad de gente que pasa por turno y precios muy populares.

( Toda la experiencia 74.00€, ya que las cigalas también las pagué yo! )