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sábado, 6 de junio de 2015

De Restaurantes con Estrella, El Club Allard...

El Club Allard, calle de Ferraz nº2.

En España tenemos una colección de “Estrellas Michelin” que son la envidia del mundo. Cocineros como Ferrán Adrià, David Muñoz o la familia Roca han hecho que nuestra gastronomía sea la envidia de todos y un orgasmo para muchos. Tenemos estrellas en todas las comunidades autónomas con un total de 169, pero un restaurante ha hecho que sus estrellas fueran muy especiales. Un restaurante que si no sabes que existe, pasas de largo.
Escondido dentro de un edificio centenario en la plaza de España de Madrid puedes disfrutar de una de las mejores cocinas del momento. Fue Diego Guerrero quien lo dio a conocer consiguiendo dos estrellas, pero Maria Marte hizo que estallara manteniendo esas dos estrellas después de cambiar de capitán.

 El Club Allard @ C/ de Ferraz nº2, Madrid.

"El Club Allard" situado en la calle de Ferraz numero 2, hace que la experiencia de disfrutar las estrellas sea de lo más especial. Un restaurante que se toma muy enserio la satisfacción de sus comensales y se aseguran de que nadie salga indiferente.
Nuestra llegada al restaurante como siempre fue temprana ya que de esta manera podemos disfrutar cuanto más queramos de nuestra experiencia.

 El Club Allard @ C/ de Ferraz nº2, Madrid.

La mesa era ideal, en una esquina donde poder observar a todos los visitantes y así disfrutar de las caras que cada uno de ellos ponían al catar los platos que les acercaban desde la cocina.
Para empezar nos ofrecieron una copa de cava mientras decidíamos el menú que íbamos a disfrutar. Hay tres opciones. 

 Detalle del manú @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

La primera es el “Encuentro” con el que ofrecen 3 snacks, 2 entradas, 1 pescado, 1 carne, 1 prepostre, 1 postre y “petit fours” por 86€.
La segunda es “Seducción” que tiene una entrada y un postre más por 98€
Y la tercera que fue nuestra elección que era la “Revolución”, 4 snacks, 4 entradas, 1 pescado, 1 carne, 1 prepostre, 2 postres y “petit fours”.
Cuando te sientas a la mesa aprecias una tarjeta de visita del “Club Allard” justo en frente de tu campo de visión, en un mini atril de metacrilato. 
La verdad que crees que es una tarjeta para llevarte a casa y recordar que un día estuviste ahí. Pero la cosa cambia cuando el camarero llega con una pequeña muestra de lo que se avecina, una crema de mayonesa, nada parece especial de momento hasta que el camarero nos comenta que el utensilio para comer este snack, es la tarjeta en cuestión. 
La tarjeta en si no tenía sabor alguno, pero la crema era suave y ligera. Divertido y curioso.

 "Targeta comestible y Crema de Mayonesa" @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

El primer “snack” no pudo ser más fresco, “Anguila Ahumada con Rocoto y Cocoblanco”, una combinación de sabores excelentes pero con el fallo de esperar que picase un poco ya que uno de los elementos principales era el “Rocoto”, pimiento picante por excelencia pero que en este caso no picaba lo suficiente para dar honor a su nombre.

 “Anguila Ahumada con Rocoto y Cocoblanco” @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

El segundo fue un “Chupito de Pez Mantequilla y Esparrago Blanco”, a la vista una mini cerveza servida con una tostadita con cosas redondas, al paladar un elixir de sabores exóticos mezclando tierra y mar cuidadosamente, la tostadita con huevas está hecha de algas, brutal.

 "Chupito de Pez Mantequilla y Esparrago Blanco" @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

El tercero unas “Palomitas de Mar y Migas de Quinoa”, un plato muy curioso y elegante, la quinoa cocinada al punto y muy bien combinada con el erizo de mar para que los sabores se mezclen a libre albedrio. 

 "Palomitas de Mar y Migas de Quinoa" @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

El cuarto y último snack, “Cupcake de Trufa y Huevo”, nuestro favorito, el camarero nos recomendó comerlo del tirón sin pensarlo y eso hicimos. Madre del amor hermoso… el crujiente de la base del "cupcake", el huevo de codorniz, la trufa y la crema de espinacas hicieron que nuestros ojos se cerraran durante unos instantes y… tuviéramos nuestro primer orgasmo de la velada.

 "Cupcake de Trufa y Huevo" @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

Empezando con las entradas, “Chicharro Amarillo a Baja Temperatura, Mandarina y Granizado de Lima Kaffir”, un plato curioso, elegante, divertido y sabroso. Parte de la decoración está hecha con las espinas del pescado que le dan un toque diferente al sabor del pescado. 

 “Chicharro Amarillo a Baja Temperatura, Mandarina y Granizado de Lima Kaffir” @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

La estrella de las entradas… “Arroz del Mar”, un plato curioso y más que divertido, el arroz no es arroz y las conchas no son conchas. No es por ir de listo ni de entendido, pero solo probarlo encontré el gazapo del plato… el supuesto grano de arroz está hecho de calamar cortado fino y a la altura de un grano. Y el elemento del arroz son las conchas verdes que apreciáis en la foto. Un plato sabroso y con aires de arroz a banda de campeonato. Nuestro diez a este plato y agradecimientos por el segundo orgasmo.

"Arroz del Mar" @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

La tercera entrada "Pato a la Brasa con Maíz" nos dejó a medias, un bocado nos daba estrellas y otro nos dejaba pensando en el “Arroz del Mar”. Una presentación de lo más original gracias al plato en el que se presentaba. Un volcán coronado por un trozo de pato a la brasa marinado con una reducción y una mini mazorca de maíz que aún no sé cómo estaba hecha. El plato desprendía fuego.

 "Pato a la Brasa con Maíz" @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

La cuarta y última entrada me hizo revivir esos sabores que están almacenados en tu interior y que sabes que son de la infancia pero no de una fecha exacta. Una “Sopa de Cebolla”. Lo primero de todo antes de hablar de la comida, me gustaría decir que me enamoré del plato en cuestión. No el plato de sopa, sino el plato de mármol que reinaba la mesa para presentar el manjar. Dicho esto regresemos a la sopa, excelente, fina, suave, justa de sabor, pero reanimada con las galletas de jengibre y la bola de queso brie que hacían la experiencia mucho más que satisfactoria. 

"Sopa de Cebolla" @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

Hay que puntuar que el camarero nos vaciló al presentar el plato ya que hizo como que ya estábamos en los postres. La verdad que sin el caldo parece un helado con galletitas,  nos la coló.

 "Sopa de Cebolla" @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

El pescado, “Rodaballo al Horno con Arbequina Ahumada y Mini Verduras de Temporada”. Cocinado excelentemente para saborear el pescado al máximo. Una cremita de algas acompaña dicho manjar. Olé, olé y olé.

 “Rodaballo al Horno con Arbequina Ahumada y Mini Verduras de Temporada” @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

La carne, “Solomillo Inglés con Espuma de Pimientos y Colmenillas”. Siendo amante de la carne como soy, me sabe mal comentar que posiblemente fue el plato que menos nos enamoró el paladar, pero que aun así estaba estupendo. No tuvo el efecto “guau” que tuvieron los demás. Puntuar solo que visualmente para mí es uno de los mejores.

 “Solomillo Inglés con Espuma de Pimientos y Colmenillas” @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

Y nos tomamos un “break” con el “prepostre” que acojona con la presentación. Una joya con el servicio digno de tal elemento, “Flor de Hibiscus con Pisco Sour”.

 “Flor de Hibiscus con Pisco Sour” @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

Para los amantes del “Pisco Sour” esto es el Santo Grial. Una bomba de sabor y elegancia resumida en una foto. Nuestro dulce favorito hasta el día de hoy.

 “Flor de Hibiscus con Pisco Sour” @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

Los postres ya fueron de más, ya que con todo lo comido era suficiente para seguir soñando una buena temporada, pero ya puestos…
“Pétalos”. ¿Qué os dice el titulo? Pues sí, algún pétalo había, en concreto uno. Pero creo que el nombre debería de ser otro.

 "Pétalos" @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

No sabría como explicarlo ya que es algo que difícilmente se puede explicar. ¿Recordáis cuando erais pequeños y traían los regalos de navidad? ¿Alguno recuerda el olor que hacían las muñecas al abrir las cajas? Sí, me refiero a las “barriguitas”, las “Nancys” y todas esas formas plásticas que iban embasadas en unas cajas que al abrirlas desprendían un olor en particular que hacía que las olierais una y otra vez… pues este postre tenía ese mismo olor y sabor. No me gustan las cosas con aroma a rosas, pero al recordarme a la infancia hicieron que este postre fuera algo más. Lo olía una y otra vez y al saborearlo cerraba los ojos. De verdad, quien sepa de que hablo, me entenderá. Un postre curioso y digno de una velada como esta.

 "Pétalos" @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

Terminamos los postres con “Rocas de Chocolate”. Distintas formas y texturas de chocolate amenizadas con un helado de pimienta con el que disfrutarás todos los elementos del cacao. Muy visual, elegante pero para mi gusto no el mejor. ¡Soy chocolatero por excelencia y no le voy a hacer feos al chocolate nunca!

 "Rocas de Chocolate" @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

Ya terminados y disfrutando del vino que elegimos para amenizar dicho festín, un “Ferrer Bobet, Vinyes Velles”  Priorat del 2012 impresionante, nos presentaron “La Pizarra”. Un último juego de diversión y sabor.

 "Petit Fours" o como yo la llamo, "La Pizarra" @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

Presentado en una pizarra, galletas de jengibre y tizas hechas de frutas exóticas, nos daban las gracias por haber decidido encontrar entre los edificios escondidos de la Plaza España el “Club Allard”.
Para acompañar los postres nos ofrecieron un vino dulce, “Muscadelle” del 2013. Un vino blanco dulce, denso y poderoso. Amante del “Moscatell” como soy, esperaba algo parecido, pues no. Buenísimo y recomendable tener una botella cerca.

Nuestro aceite, nuestro vino de comida y nuestro acompañante de los postres @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

La velada fue más que excelente. Un servicio estupendo por un equipo que nos mimó en todos momentos. Supieron como afrontar nuestra simpleza con simpatía y bromas que nos acogieron dentro de un círculo difícil de entrar.
Una vez terminamos, nuestro camarero nos acerco a “La Pecera”. Una habitación privada con vistas a la cocina donde apreciar al 100% como funciona un equipo de estrella.

 Vistas desde "La Pecera" @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

Una vez en “La Pecera” y escuchando batallitas y experiencias de nuestro camarero, apareció la culpable de nuestra gran alegría gastronómica, María Marte. Normalmente cuando termina el servicio, el cocinero en cuestión sale a la sala para escuchar las experiencias de los comensales y hacerse alguna foto con ellos. Aunque sé que seguramente no es algo especial o único, para mí sí que lo fue. María Marte salió de la cocina para adentrarse a “La Pecera” y tener una pequeña conversación con nosotros. Su sonrisa y energía deslumbran. Muchos han dicho que es la cenicienta de las estrellas Michelin y la verdad que no se equivocan.

 María Marte @ El Club Allard, C/ de Ferraz nº2, Madrid.

Una experiencia para repetir o aconsejar que realicen. Dejémonos de que los precios son exagerados o que estamos locos. Solo pensar que os habéis comido una obra de arte hecha solo para vosotros y nadie más podrá saborear… no tiene precio.

( Menú para dos con copa de cava de la hostia, vino estupendo y un vino de postre para tumbar, 325€ )

jueves, 4 de junio de 2015

Picar sí pica, pero...



Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

Una de las cocinas que más me atrae y que más me ha enamorado desde tiempos atrás, es la mexicana. Sabores intensos y picantes extremos de distintos niveles que hace que mi boca salive solo con escribir estas tres líneas. Ya son unos cuantos años que llegué a Madrid y varios los restaurantes mexicanos que he podido disfrutar, pero desde hace un tiempo que tenía ganas de pisar este restaurante. Muchos conocidos me lo habían recomendado como uno de los mejores de Madrid, y entre una cosa y otra nunca llegaba a disfrutarlo. Pero hace unos días tuvimos la magnífica idea de lanzarnos al ruedo y visitarlos. ¿Hicimos bien?

 Restaurante Mestizo @ C/ Recoletos nº13, Madrid.

El restaurante en cuestión es el “Mestizo” de la calle Recoletos de Madrid, exactamente en el numero 13. Una zona que está en auge y que cada día más restaurantes deciden abrir puertas para aprovecharse de dicha moda.
Intentamos hacer una reserva temprana para poder estar tranquilos y disfrutar de todo sin agobios ni prisas, ya que todas mis experiencias en los mexicanos de medio mundo incluido México han sido un poco estresantes al ser lugares de fiestas y concentraciones familiares celebrando algún acontecimiento.
Al llegar, el lugar estaba casi desierto, una pareja en la barra y una mesa terminando de comer en la sala principal. Nos recibieron con una sonrisa y muy buenas maneras. Nuestra mesa, aunque por lo que pudimos apreciar por la reacción de un camarero que avisaba al encargado de que ya estaba reservada, era inmejorable. La verdad que si no fuera por el mural iluminado que tienen en la pared principal de la sala, nunca hubiera dicho que estaba en un mexicano. 

 Restaurante Mestizo @ C/ Recoletos nº13, Madrid.

Solo sentarnos nos ofrecieron unas bebidas, recomendando  margaritas, cosa que sin pestañear aceptamos encantados. Mientras yo disfrutaba de mi margarita, mi acompañante que hoy por fin le pondré nombre, decidía los platos que íbamos a deleitar. 

 Margaritas @ Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

Yolanda decidió ir a por dos desconocidos para nosotros e intentando conocer nuevas experiencias para el paladar. La primera elección fue “POLLO NEGRO”, pechuga bañada en salsa de cuitlacoche. (Trufa mexicana), maíz dulce, cebolla y ajo, gratinada servido con arroz y verduras al vapor. Y la segunda fue “CHILE RELLENO DE FLOR DE CALABAZA Y QUESO”, chile poblano relleno de Flor de calabacín, maíz y queso servido con arroz y frijoles.
Como yo soy un agonías y siempre quiero probar cuanto más mejor, le dije de coger también un entrante para ir haciendo boca. Nos decidimos por una selección de entrantes nombrado “PLATO MIXTO DE ANTOJITOS”, en el que encontrábamos una flauta, una quesadilla, un tamal y una jalada acompañados con salsa roja y nata.
La elección parecía la adecuada y perfecta para saborear algo diferente alejándonos de los tacos y fajitas que siempre aparecen en cenas con la marca “mexicana”. Pues que os voy a contar… creo que deberíamos haber ido a lo más popular y clásico sin arriesgar.
Para empezar con las margaritas nos acercaron unos “totopos” con salsa verde mientras hacíamos tiempo para los entrantes. Ricos, correctos y con un picante aceptable para todos los públicos.

 Totopos con Salsa Verde @ Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

Cuando acercaron los entrantes, el plato de antojitos, la decepción visual fue importante. De acuerdo que el precio no era exagerado para ser un entrante tan completo, pero si se maquillara un poco, ¿no creéis que atraería más? 

 Plato Mixto de Antojitos @ Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

Ninguno de los elementos destacó por su sabor o presentación, solo el “Tamal” parecía que quería ser detectado y considerado. Realmente fue el único elemento de los entrantes que por sabor y envoltorio nos llamó la atención, aun así no era un “tamal” excepcional.

 Plato Mixto de Antojitos @ Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

Una vez terminados los entrantes y casi las margaritas, se me ocurrió pedirle al camarero algunos picantes para catar ya que los entrantes carecían de dicho condimento. Nos acercó una selección de los picantes que tenían; habanero, serrano y desgraciadamente no recuerdo el tercero ya que estaba muy emocionado imaginándome mi boca enchilada con los dos primeros.

 Salsas Picantes @ Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

Con algunos “Totopos” empecé a saborear dichos picantes, con tan mala fortuna que uno de ellos me destrozó el paladar. Sí señores, a mí… a ese amante de los picantes que desayunaba “birds eye” o que en su día probó un “pimiento fantasma” sin parpadear. A sorpresa del camarero que según él, el picante que me mató era el menos picante. Qué le vamos a hacer.
A medio disfrutar o sufrir de los picantes llegaron los platos principales. Ocurrió algo parecido a los entrantes. Visualmente no decían nada, pero lo peor fue al hincar el diente. Digo lo peor porque empecé por el que esperaba que tuviera ese efecto “guau” de sabor, el “Pollo Negro” que estaba cubierto de “cuitlacoche”. 

 Pollo Negro @ Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

Soy un amante del cuitlacoche y gracias a mis grandes amigos mexicanos nunca me falta aunque sea enlatado. Para los que no sabéis lo que es el cuitlacoche, es un hongo que le sale al maíz con un sabor muy peculiar que desde hace siglos forma parte de la gastronomía mexicana llegando a ser la trufa de la zona. A lo que íbamos, que desilusión al cortar un trozo y saborearlo. El sabor del pollo a la plancha y el queso fundido no dejaban saborear el hongo. Aparte de que el servicio de arroz era muy básico y como se puede apreciar en las fotos, las verduras al vapor dejan mucho que desear. ¿Dos trozos de calabacín y dos de zanahoria?
La sorpresa de la noche fue el “Chile Relleno de Calabaza”. 

 Chile Relleno de Calabaza @ Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

Aunque la presentación era igual de triste que la del pollo, el sabor te abofeteaba diciéndote lo contrario. La presentación pasó a un segundo plano y la riqueza de su sabor mostró unas sonrisas en nuestras caras de que al menos habíamos acertado con un plato, que bien acertamos. Un picante muy agradable y una combinación de sabores muy ideal para alegrar nuestros sentidos.

 Cerveza Modelo Especial @ Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

La noche ya terminaba para nosotros y después de unas margaritas y una buena cerveza “Modelo Especial” fina al paladar y de sabor suave, decidí como buen ansias que soy pedir postre. Dentro de la selección que tenían y sin pensarlo mucho decidí que la “Tarta de Tres Leches” era la ideal. 

 Tarta Tres Leches @ Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

La verdad que es una tarta poco interesante la pidas donde la pidas, pero que siempre esperas que alguien le de una vuelta y la mejore. Pero hay que decir que el bizcocho tenía la consistencia correcta y no se desmontaba al estar bañado con tanta leche.
La verdad que esperábamos mucho más después de tanta recomendación y de tanta intriga, pero nos ha decepcionado un poco.
El servicio fue correcto, las bebidas ideales y de un precio dentro de lo esperado, el establecimiento bonito pero no sorprendente, limpio y un servicio rápido. Teniendo en cuenta que más de un tercio de la factura fue de las bebidas creo que no está mal si sabes elegir, pero por nuestra parte seguiremos visitando nuestro mexicano favorito donde sabemos que no nos defraudarán.

( Cena para dos con dos bebidas cada uno y un entrante a compartir, 73.15€ )

lunes, 1 de junio de 2015

¿La mejor hamburguesa de Madrid?



"New York Burger", C/ Recoletos nº4, Madrid...

En Madrid está repleto de hamburgueserías modernas y gourmet. Vayas donde vayas te encuentras alguna versión de carne picada aplastada entre dos mitades de bollo con sus salsas y complementos que nos hacen babear solo con imaginarlas.
Uno de estos lugares es el restaurante “New York Burger” situado en la calle Recoletos nº 4. Una entrada pequeña que no deja ver la grandeza que nos encontramos al pisar su interior. Te reciben con un atril como si de un súper restaurante se tratara, donde te dan la bienvenida y te acercan a la mesa que te va a acomodar durante la velada.
Una vez sentado te ofrecen las cartas y algo de beber con una sonrisa en la cara y muy amigablemente. Nos pedimos un vino tinto crianza y una coca cola zero.
Mientras esperábamos las bebidas empezamos a ojear la carta donde nos sorprendió la gran variedad de combinaciones por las que puedes optar. 

Carta @ New York Burger, C/ Recoletos nº4, Madrid.

Primero tienes que elegir  entre barrios y edificios emblemáticos de Nueva York, con los que te volverás loco viendo las combinaciones que han hecho. Luego tienes que elegir el gramaje de la hamburguesa que va de 100 gramos hasta 500 gramos, toda una lujuria carnívora. Seguidamente el punto de cocción de la carne. En este punto ya crees que has terminado de pensar, pues no. Hay que elegir también la guarnición y el tipo de pan. Vamos, que se aseguran de que pidas lo que pidas sea lo más cercano a la satisfacción que te puedan ofrecer. Una vez ya teníamos claro lo que queríamos llegaron las bebidas y pudimos hacer nuestro pedido.
Para empezar nos pedimos unos aros de cebolla, seguido de las hamburguesas. 

 "Aros de Cebolla" @ New York Burger, C/ Recoletos nº4, Madrid.

Los aros de cebolla eran bastante básicos, con una salsa barbacoa poco atractiva. Parte de los aros estaban fríos, dando a entender que mezclaron dos tiradas para servirnos. La verdad que nos los terminamos simplemente por inercia y no por el disfrute de los mismos.
Una vez retirado el plato vacío de los “aritos” y sin parpadear, llegaron las hamburguesas.
La elección de mi compañera de aventuras fue la nombrada como “Estatua de la Libertad”.

 "Estatua de la Libertad" @ New York Burger, C/ Recoletos nº4, Madrid.

Compuesta por el pan elegido de “Amapola” y un trozo de carne de 250 gramos hecho al horno de carbón con aires a barbacoa con “Parmesano”, “Tomate al Horno” y “Albahaca Fresca” con guarnición de “Patata al Horno”.
Mi capricho fue la “Park Avenue”. 

 "Park Avenue" @ New York Burger, C/ Recoletos nº4, Madrid.

Pan de “Focaccia” ideal para intentar ocultar 350 gramos de carne picada con “Foie”, un toque de “Cebolla Caramelizada” y “Tomate” con guarnición de “Ensalada de Col”.
Al ver los platos nos quedamos un poco descontentos ya que los “toppings” de las hamburguesas eran ridículos. Un cachito de foie o unos trocitos diminutos de queso parmesano. Intentamos que esto no frenara nuestras ganas de catar semejantes trozos de carne, hasta que las mordimos. A ver, vamos a ver… por qué nos preguntáis a qué punto queremos la carne si al final la vais a traer como queréis? Es algo que parece ocurrir en muchos establecimientos, pero si se pide un pelín crudita, por qué la traen siempre al punto tirando a hecha? En fin.
Para intentar adornar un poco más me pedí unas salsas, ya que solo te ofrecen  kétchup y la mostaza básica. 

 "Mostaza Miel" y "Salsa Picante" @ New York Burger, C/ Recoletos nº4, Madrid.

Pedí una picante y la de mostaza con miel. La primera más que picar parecía estaba avinagrada. Y la segunda tenía demasiado sabor a miel.
De postres nos pedimos un “cheese Cake” básico de fresa. Estaba rico, pero no será mi elección la próxima vez.

 "Cheese Cake" @ New York Burger, C/ Recoletos nº4, Madrid.

Quitando todos estos pequeños detalles que a más de uno hubieran echado atrás para no regresar una próxima vez, hay que decir que ciertas situaciones y elementos hicieron que nos fuéramos muy contentos.
La atención de principio a fin fue excelente y muy agradable, atentos en todo momento de nuestras necesidades, rápidos y con una sonrisa de par en par.
La carne aunque un poco pasada para nuestro gusto, tenía ese sabor buenísimo a barbacoa, que nos hacía retroceder a nuestra época en Canadá donde los domingos quemábamos carne con carbón para ver el Hockey.
El establecimiento bastante limpio y con aires a “no somos una hamburguesería sino algo más”, te acogen desde un inicio hasta que decides abandonarlo.
Y por qué no, el precio. Después de todo lo tomado esperábamos algo como unos 55€ o 60€. Grata sorpresa al ver que no alcanzaba los 45€.  Tres bebidas, un entrante, dos hamburguesas y un postre. 

 Cuenta final @ New York Burger, C/ Recoletos nº4, Madrid.

Realmente fue una muy buena experiencia y un seguramente volveremos… eso sí, digan lo que digan y aunque se acercan… no son las mejores hamburguesas de Madrid.

( Cena completa para dos quedándote bien y saliendo contento, 43.45€ )