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sábado, 27 de agosto de 2016

No solo de pintxos se va a Bilbao... Panko.

Buscando donde comer una hamburguesa en Bilbao dimos con Panko, situado en la Calle Marqués del Puerto número 4. El lugar visualmente desde fuera nos encantó, con una barra de pintxos que nos gritaba que entráramos, pero buscábamos hamburguesas y no pintxos… aún así entramos.
thumb_IMG_4515_1024Panko @ Panko, C/ Marqués del Puerto nº4, Bilbao.
Mesas altas para compartir o alguna que otra más reservada te dan la opción de disfrutar de la experiencia, pero si no te decides la barra también se deja querer. Para nosotros fue una mesa alta con vistas a todo.
thumb_IMG_4523_1024Panko Burger @ Panko, C/ Marqués del Puerto nº4, Bilbao.
Como el antojo era de hamburguesa nos pedimos una “Panko@burger” con cebolla confitada al oporto la cual nos sorprendió al llegar ya que apareció con queso y salsa de tomate y nosotros la esperábamos sola con la cebolla. En un principio nos molestó, pero seguidamente nos encantó la combinación.
thumb_IMG_4538_1024Barra @ Panko, C/ Marqués del Puerto nº4, Bilbao.
Nos hemos olvidado de comentar que mientras esperábamos la hamburguesa nos acercamos a la barra para visualizar los pintxos con tan mala suerte de llevarnos uno a la mesa.
thumb_IMG_4516_1024Pintxo de Niggiri @ Panko, C/ Marqués del Puerto nº4, Bilbao.
Era un niggiri con un rebozado fino y compota… espectacular.
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lunes, 1 de junio de 2015

¿La mejor hamburguesa de Madrid?



"New York Burger", C/ Recoletos nº4, Madrid...

En Madrid está repleto de hamburgueserías modernas y gourmet. Vayas donde vayas te encuentras alguna versión de carne picada aplastada entre dos mitades de bollo con sus salsas y complementos que nos hacen babear solo con imaginarlas.
Uno de estos lugares es el restaurante “New York Burger” situado en la calle Recoletos nº 4. Una entrada pequeña que no deja ver la grandeza que nos encontramos al pisar su interior. Te reciben con un atril como si de un súper restaurante se tratara, donde te dan la bienvenida y te acercan a la mesa que te va a acomodar durante la velada.
Una vez sentado te ofrecen las cartas y algo de beber con una sonrisa en la cara y muy amigablemente. Nos pedimos un vino tinto crianza y una coca cola zero.
Mientras esperábamos las bebidas empezamos a ojear la carta donde nos sorprendió la gran variedad de combinaciones por las que puedes optar. 

Carta @ New York Burger, C/ Recoletos nº4, Madrid.

Primero tienes que elegir  entre barrios y edificios emblemáticos de Nueva York, con los que te volverás loco viendo las combinaciones que han hecho. Luego tienes que elegir el gramaje de la hamburguesa que va de 100 gramos hasta 500 gramos, toda una lujuria carnívora. Seguidamente el punto de cocción de la carne. En este punto ya crees que has terminado de pensar, pues no. Hay que elegir también la guarnición y el tipo de pan. Vamos, que se aseguran de que pidas lo que pidas sea lo más cercano a la satisfacción que te puedan ofrecer. Una vez ya teníamos claro lo que queríamos llegaron las bebidas y pudimos hacer nuestro pedido.
Para empezar nos pedimos unos aros de cebolla, seguido de las hamburguesas. 

 "Aros de Cebolla" @ New York Burger, C/ Recoletos nº4, Madrid.

Los aros de cebolla eran bastante básicos, con una salsa barbacoa poco atractiva. Parte de los aros estaban fríos, dando a entender que mezclaron dos tiradas para servirnos. La verdad que nos los terminamos simplemente por inercia y no por el disfrute de los mismos.
Una vez retirado el plato vacío de los “aritos” y sin parpadear, llegaron las hamburguesas.
La elección de mi compañera de aventuras fue la nombrada como “Estatua de la Libertad”.

 "Estatua de la Libertad" @ New York Burger, C/ Recoletos nº4, Madrid.

Compuesta por el pan elegido de “Amapola” y un trozo de carne de 250 gramos hecho al horno de carbón con aires a barbacoa con “Parmesano”, “Tomate al Horno” y “Albahaca Fresca” con guarnición de “Patata al Horno”.
Mi capricho fue la “Park Avenue”. 

 "Park Avenue" @ New York Burger, C/ Recoletos nº4, Madrid.

Pan de “Focaccia” ideal para intentar ocultar 350 gramos de carne picada con “Foie”, un toque de “Cebolla Caramelizada” y “Tomate” con guarnición de “Ensalada de Col”.
Al ver los platos nos quedamos un poco descontentos ya que los “toppings” de las hamburguesas eran ridículos. Un cachito de foie o unos trocitos diminutos de queso parmesano. Intentamos que esto no frenara nuestras ganas de catar semejantes trozos de carne, hasta que las mordimos. A ver, vamos a ver… por qué nos preguntáis a qué punto queremos la carne si al final la vais a traer como queréis? Es algo que parece ocurrir en muchos establecimientos, pero si se pide un pelín crudita, por qué la traen siempre al punto tirando a hecha? En fin.
Para intentar adornar un poco más me pedí unas salsas, ya que solo te ofrecen  kétchup y la mostaza básica. 

 "Mostaza Miel" y "Salsa Picante" @ New York Burger, C/ Recoletos nº4, Madrid.

Pedí una picante y la de mostaza con miel. La primera más que picar parecía estaba avinagrada. Y la segunda tenía demasiado sabor a miel.
De postres nos pedimos un “cheese Cake” básico de fresa. Estaba rico, pero no será mi elección la próxima vez.

 "Cheese Cake" @ New York Burger, C/ Recoletos nº4, Madrid.

Quitando todos estos pequeños detalles que a más de uno hubieran echado atrás para no regresar una próxima vez, hay que decir que ciertas situaciones y elementos hicieron que nos fuéramos muy contentos.
La atención de principio a fin fue excelente y muy agradable, atentos en todo momento de nuestras necesidades, rápidos y con una sonrisa de par en par.
La carne aunque un poco pasada para nuestro gusto, tenía ese sabor buenísimo a barbacoa, que nos hacía retroceder a nuestra época en Canadá donde los domingos quemábamos carne con carbón para ver el Hockey.
El establecimiento bastante limpio y con aires a “no somos una hamburguesería sino algo más”, te acogen desde un inicio hasta que decides abandonarlo.
Y por qué no, el precio. Después de todo lo tomado esperábamos algo como unos 55€ o 60€. Grata sorpresa al ver que no alcanzaba los 45€.  Tres bebidas, un entrante, dos hamburguesas y un postre. 

 Cuenta final @ New York Burger, C/ Recoletos nº4, Madrid.

Realmente fue una muy buena experiencia y un seguramente volveremos… eso sí, digan lo que digan y aunque se acercan… no son las mejores hamburguesas de Madrid.

( Cena completa para dos quedándote bien y saliendo contento, 43.45€ )

domingo, 5 de abril de 2015

La Pubilla, respetando lo clásico de Barcelona con toques modernos del mundo...



"La Pubilla", Plaça Llibertat, Gràcia, Barcelona.

En Barcelona, por la zona de Gràcia, nos encontramos un restaurante muy peculiar de los que ahora gustan mucho y en los que te puedes encontrar gente que le gusta mucho el “postureo” y la moda retro. Aun así, esto no afecta para nada al servicio, comida, o temática del lugar. Sólo llegar a la zona puedes ver como muchos de los establecimientos han ido cambiando con el paso del tiempo y modernizándose hasta el punto de perder el encanto que hacía que pasearas por sus calles. Hay algunas excepciones, como el restaurante “La Pubilla” situado en la Plaça Llibertat de Barcelona, desde que llegas  puedes observar como han querido respetar el espíritu de la zona.

"La Pubilla" @ Plaça Llibertat, Gràcia, Barcelona.

Aunque en otra ocasión estuvimos para cenar esta vez quisimos ver como trabajaban al mediodía, con la sorpresa de tener que esperar casi hasta las 16h. para poder comer. El éxito que está teniendo es indiscutible.
Una vez conseguimos una mesa nos ofrecieron el menú del día con una corta pero variada selección, que nos encanto a todos. 

Menú del día @ "La Pubilla", Plaça Llibertat, Gràcia, Barcelona.

Mientras terminábamos de decidir que nos íbamos a comer, nos pedimos una botella de “Marmellans Negre”, Montsant un vino tinto afrutado con un toque de vainilla y canela con un final suave.

"Marmellans Negre" @ "La Pubilla", Plaça Llibertat, Gràcia, Barcelona.

Para los entrantes mis compañeros se pidieron “Canelones a la Barcelonina”. Unos canelones que hacen que te  traslades a la cocina de tu abuela cuando se pasaba todo el día preparándolos, con cariño y amor. La carne asada deshilada y la bechamel en su punto, una combinación estupenda y un sabor de antaño.

"Canelones a la Barcelonina" @ "La Pubilla", Plaça Llibertat, Gràcia, Barcelona.

Yo decidí probar el “Salmón Marinado al Eneldo con Salsa de Yogurt”. Un plato menos tradicional, pero en su punto exacto de todo. Cocinado en ese punto jugoso y con la salsa adecuada para no canibalizar el sabor del pescado.

“Salmón Marinado al Eneldo con Salsa de Yogurt” @ "La Pubilla", Plaça Llibertat, Gràcia, Barcelona.

Para los segundos, podríamos haber pedido todas las opciones para catar cuanto más mejor y saborear distintos platos, pero no. Mis compañeros nada aventureros decidieron pedir todos lo mismo, “Tall que es Pela amb Salsa Bearnesa.” Un buen trozo de carne con su salsa, que la verdad estaba muy logrado el conjunto en sí.

 “Tall que es Pela amb Salsa Bearnesa.” @ "La Pubilla", Plaça Llibertat, Gràcia, Barcelona.

Mi elección fue la mas arriesgada y desde mi punto de vista la mejor, “Botifarrons de Ceba amb Peres a la Vainilla”, unas morcillas encebolladas con una crema de peras con vainilla que más que un diez le daba dos.

“Botifarrons de Ceba amb Peres a la Vainilla” @ "La Pubilla", Plaça Llibertat, Gràcia, Barcelona.

Al terminar atacamos a los postres, cosa que casi nunca hacemos ya que vamos a los cafés y licores, pero en esta ocasión teníamos que probar. La selección fue bastante variada, los pedimos todos.
“Amanida de Cítrics amb Almibar de Menta”, una ensalada de cítricos con almíbar de menta, frescura en un plato perfecta para suavizar el estomago después de un buen manjar.

“Amanida de Cítrics amb Almibar de Menta” @ "La Pubilla", Plaça Llibertat, Gràcia, Barcelona.

Uno de esos postres que hacía tiempo que añoraba en una carta de un restaurante, “Mel i Mató”, queso fresco con miel,  ideal para cerrar una comida excelente.

"Mel i Mató" @ "La Pubilla", Plaça Llibertat, Gràcia, Barcelona.

Y mi elección de “Tarta Fina de Poma”, una tarta de las de toda la vida de manzana, pero hecha como manda la ley, perfecta.

"Tarta Fina de Poma" @ "La Pubilla", Plaça Llibertat, Gràcia, Barcelona.

Una experiencia extraordinaria en un lugar y compañía inmejorables. Mucho más que recomendable, pero para ir a tiro hecho más vale reservar mesa.

( 20 € por persona depende de la cantidad de vinos o licores que os queráis tomar )