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lunes, 24 de agosto de 2015

Un poco de comida callejera o "Street Food" de Tailandia...

Bangkok y Phuket.

Una de las cosas que más nos han sorprendido de Tailandia son los precios abusivos de cualquier tipo de comida en los restaurantes y en los hoteles, por ésta razón casi todo el mundo terminamos comiendo en algún lugar de la calle donde encuentras varias casetas de comida callejera sin importarnos en ningún aspecto la calidad ni la sanidad. Por el simple hecho de estar de vacaciones nos quitamos los tapujos sobre estos aspectos y nos convencemos  que es algo muy normal o exótico y que debemos hacerlo. Hasta cierto punto creo que hacemos bien, ya que a veces estamos sumergidos en tonterías excesivas que han hecho que sea pecado comer cualquier cosa que no tenga fecha de caducidad, pero tampoco hay que confiarse y dejarse llevar por la emoción y comer cualquier cosa.

Dulces de arroz variados @ Cina Town, Bangkok, Tailandia.

A nuestra llegada a Bangkok esperábamos encontrar todo tipo de comidas exóticas esperando en cada esquina, pero lo primero que vimos fue una cervecería irlandesa con costillas asadas y hamburguesas. Esa misma noche teníamos mesa reservada en uno de los mejores restaurantes de Asia así que no nos preocupamos mucho qué comer y dónde.

Hong Kong noodles @ China Town, Bangkok, Tailandia.

A la mañana siguiente después de un desayuno de hotel con el típico continental, japonés, chino, árabe y algún que otro estilo culinario más, nos adentramos por las calles de Bangkok para ver qué podíamos degustar. Sin saberlo terminamos en la zona más comercial de Bangkok, donde varios centros comerciales con sus grandes marcas y luces de todos los colores intentan sonsacar a quienes se atreven a entrar, tres veces más del precio original de cualquier producto que quieran comprar.
Evidentemente dentro de cualquier centro comercial encontrarás varios puntos de venta con una oferta muy variada, pero como ya he dicho, cuando vas de vacaciones vas a lo Rambo, sin miedo.

Bollitos al vapor variados @ Bangkok, Tailandia.

Paseamos por los alrededores hasta encontrar un sitio donde hacen bollitos al vapor rellenos de carnes varias y algún que otro dulce. Nos pedimos uno de carne de “Pulled Pork” y otro de “Pollo con Crema de Kimchi y Mahonesa de Cacahuete”, ambos bastante ricos y con un toque de picante de escándalo. No superaron los 3.00 €, cosa que lo hace caro por lo que recibimos, pero íbamos por el buen camino.

Brochetas variadas a la barbacoa @ Bangkok, Tailandia.

Después de dar alguna que otra vuelta más terminamos comiendo algunos  que otros alimentos que en alguno de los casos no teníamos ni idea de lo que eran. Unos fueron unas “brochetas de cerdo con salsa barbacoa” que estaban de escándalo por unos 30 céntimos, unos “huevos de codorniz rebozados” también por unos 30 céntimos y unas “bolas de masa rellenas de gambas, queso, jamón york y algo más cubierto con alguitas y un par de salsas” por unos 2.00€. La verdad que la experiencia no estuvo nada mal, pero no era todavía lo que queríamos encontrar, queríamos algo más callejero, algo más peligroso a lo que calidad y sanidad representan.

Brocheta de huevos de codorniz rebozados con salsa de miel @ Bangkok, Tailandia.

La mañana siguiente nos adentramos al barrio chino de Bangkok, ya que por lo visto sería el lugar que realmente estábamos buscando y donde realmente podríamos disfrutar de lo lindo a lo que comida callejera representa. Y menos mal que tomamos la decisión de acercarnos a este barrio…

"Takoza" bolitas rellenas variadas @ Bangkok, Tailandia.

Calles repletas de gente sin espacio alguno, con los coches pasando entre nosotros, paradas de comida por todos los lugares imaginables e inimaginables, olores rancios, olores agradables, un sinfín de sensaciones a cada paso que dábamos. 

Dulces variados estilo crepes con cremas y salchichas @ Bangkok, Tailandia.

Comimos en varios puestos, donde disfrutamos de varias especialidades saladas,  dulces y donde el precio máximo no supera los 30 céntimos y donde comimos varios platos con bebidas incluidas por menos de 3.00€ los dos. Lo primero que nos pasó por la cabeza después de ver como tenían la comida amontonada en medio de callejones y donde lavaban los platos con agua básicamente fétida, fue cuanto tardaríamos en visitar un lavabo y seguidamente un hospital. Ese momento nunca llegó. Fue una experiencia de lo más satisfactoria y especial, donde pudimos disfrutar de lo lindo de todo lo que pudimos ingerir y de la experiencia de visitar dichos callejones. 

El mejor Pad Thai callejero de Bangkok @ China Town, Bangkok, Tailandia.

El recuerdo que nos hemos traído de Bangkok no son los “Tuk Tuk” ni ninguna comida en especial, sino que el olor a cloaca que se despliega por toda la ciudad y que parece ser que a nadie le importa.
A la mañana siguiente salimos hacia el Benidorm de Tailandia, donde te crees que vas a vivir de maravilla por muy poco dinero, pero realmente te encuentras precios de lujo para cosas que en realidad pagarías diez veces menos. En nuestro hotel teníamos alojamiento y desayuno y menos mal. Menos mal porque un desayuno costaba ni más ni menos que unos 30.00€, tal y como lo leéis. Nuestro hotelazo cobraba por un desayuno unos 30.00€ y lo más fuerte es que estaba lleno a rebosar a diario. Vistos los precios os podéis imaginar lo que cobrarían por una comida o una cena, nosotros no nos la jugamos. 

Pad Thai callejero @ Phuket, Tailandia.

Cada noche salíamos a cenar a unas paradas estilo feria que estaban a unos 10 minutos andando y donde podías disfrutar de los platos más tradicionales como el “Pad Thai” que no superaba los 5.00€ por ración, o mariscos y pescados varios a precios reales y sin el abuso y extorsión de los restaurantes o los hoteles. 

Calamar a la BBQ callejero @ Phuket, Tailandia.

Aun así y evidentemente, te cobran un poco más de lo normal ya que tienen que aprovechar un poco el tirón de los turistas. Durante todas las noches que comimos en estas carpas, ninguna de nuestras cenas supero los 30.00€ para los dos, cosa que nos ayudó a gastar un poco menos de lo que ya estábamos gastando. Disfrutamos de calamar, gambones de película y de una variedad de fideos innombrable, todo cocinado a la barbacoa y al momento, sin nada preparado con anterioridad.

Gambones recién sacados de la pecera y cocinados a la BBQ en la calle @ Phuket, Tailandia.

La última noche quisimos darnos un capricho y cenar en un restaurante enfocado a turistas donde servían vino y así disfrutar de un par de vasos mientras cenábamos, la cerveza de todos los días empezaba a agobiarnos ya. Qué equivocación tan grande que hicimos. Pecamos de turistas y nos tomaron el pelo como a turistas. De principio a fin una desgracia tras otra. Para empezar nos dieron una mesa donde no se veía ni la carta porque según ellos se acababa de fundir la bombilla, evidentemente pedimos un cambio inmediato a una mesa decente. 

Detalle restaurante callejero @ Phuket, Bangkok, Tailandia.

Al tomarnos nota especificamos entrantes y segundos, cosa que pareció ser un problema ya que hicieron lo que quisieron. Nos trajeron uno de los segundos sin haber recibido el vino para abrir el estómago,  sin haber visto los entrantes,   lo más divertido, seguidamente nos trajeron la cuenta. Vamos a ver… ¿te pido una cena completa y me traes un plato y la cuenta? Al menos dame la oportunidad de tomar un sorbo de vino. Al comentar nuestro problema pareció que todo podía empezar a salir bien, pues no. Nos trajeron el vino, cosa que a lo mejor después de probarlo podríamos haber evitado; nos trajeron uno de los entrantes y hasta que no terminamos y comentamos con nuestra camarera que faltaba otro, no se dignaron a sacarlo; sacaron uno de los platos principales, y a los 10 minutos sacaron el segundo, con un pequeño detalle… era el mismo que nos habían sacado hacía más de media hora cuando se equivocaron y nos sacaron un plato y la factura. Una experiencia de lo mas amarga posible en nuestra última noche de vacaciones.

El equipo de "De Restaurantes RC" disfrutando de lo lindo @ Phuket, Tailandia.


El viaje en sí ha sido una experiencia de lo más increíble. Hemos cenado en tres de los mejores restaurantes del mundo, “Gaggan”, “Aziamendi” y “Nahm”. Hemos comido en las calles más sórdidas de Bangkok rodeado de todo tipo de gente y pequeños animales. Hemos comido en carpas, mariscos, pescados y otras maravillas culinarias. No hay que olvidar los templos que hemos visitado, islas, playas, cuevas,… pero lo mejor de todo y lo que hicimos con más agonía de todo, fue el llegar al aeropuerto de Bangkok y gastarnos 30.00€ con un par de hamburguesas grasientas con sus patatas fritas y mil salsas.

A quien le guste Benidorm le gustará el Sur de Tailandia... la próxima vez nos vamos al Norte, con todo el respeto y admiración.

lunes, 13 de julio de 2015

Nos hemos enamorado de El Trajín de Ponzano...



El Trajín, C/ Ponzano nº1, Madrid.

Todos buscamos ese local con el que sentirnos identificados y en el que te sientes lo suficientemente a gusto como para repetir varias veces. No hablamos del bar de toda la vida donde la decoración de los años 70 solo ha cambiado cada vez que ponen una bufanda o una foto nueva de su equipo favorito de fútbol, si no que queremos hablar de ese sitio que tiene una personalidad propia y que no intenta parecerse a nadie. ¿conocéis alguno?
En la calle Ponzano nº1 se levanta en la misma esquina un establecimiento con poco tiempo de vida, El Trajín de Ponzano. Un local curioso donde poder disfrutar de lo lindo de una cocina elaborada y asequible para todos.

 El Tajín @ C/ Ponzano nº1, Madrid.

Nuestra experiencia empezó por casualidad hace tan solo unos días cuando quedé personalmente con una amiga que hacía tiempo que no veía. Buscando un sitio nuevo donde ir a tomar unas tapas y así poder devolverle el favor de todos los locales que ella me había enseñado hace unos años cuando solo conocía los más clásicos de Madrid, terminé encontrando ésta joya en una de las calles que más en alza está de la ciudad.

 Interior @ El Tajín, C/ Ponzano nº1, Madrid.

Desde fuera ya prometía, ya que está en toda la esquina y tiene ventanas en ambas calles, Ponzano y Santa Engracia. Una vez dentro ya nos dimos cuenta que habíamos acertado y que íbamos a disfrutar de lo lindo. Paredes de obra vista, una decoración de lo más simple pero a la vez muy cuidada y unos anfitriones de lo más agradable, hacen que te sientas de lo más a gusto posible. 

 Interior @ El Trajín, C/ Ponzano nº1, Madrid.

Le preguntamos al encargado qué podíamos pedir que nos sorprendiera y nos comentó que pidiéramos lo que nos diera más rabia de la carta, ya que nos iba a gustar todo. Al principio creí que era un poco prepotente y que a lo mejor nuestra elección no era tan fantástica como creía, pero la cosa cambió cuando algunos de los platos que habíamos pedido empezaron a llegar. Aquí es cuando entendí por qué nos dijo que pidiéramos lo que fuera que seguro que nos iba a gustar, posiblemente una de las mejores recomendaciones que me han dado en mucho tiempo.

 Turrón de Foie @ El Trajín, C/ Ponzano nº1, Madrid.

Nuestra primera elección fue la de “Turrón de Foie” 3.20€, que está elaborado con el foie, un toque de curry para darle un toque divertido, yogur colado, almendra laminada y unas rocas de pan de oro. Un pintxo de campeonato con un sabor increíble y una presentación de museo de la gastronomía.

 Salmorejo Casero @ El Trajín, C/ Ponzano nº1, Madrid.

El segundo fue un “Salmorejo Casero” 3.40€. Un plato que es lo que es, pero que le han dado el toque divertido de la botellita y el bote de cristal  hermético. Aun así, encontrar un lugar que el salmorejo lo hagan a tu gusto a veces es complicado. En esta ocasión lo consiguieron y el salmorejo estaba estupendo. La cantidad que te ponen por el precio que lo venden es bastante superior a las expectativas.
En este punto y después de varias claras bastante frías nos emocionamos y empezamos a pedir un poco a lo loco, ya que visto el éxito de los primeros platos y después de entender la recomendación “Jamie”, el encargado, sabíamos que no nos equivocaríamos.

 Tortilla Guisada de Kokotxas de Bacalao con Cebolla Pochada @ El Trajín, C/ Ponzano nº1, Madrid.

La tercera elección fue la “Tortilla Guisada de Kokotxas de Bacalao con Cebolla Pochada” 3.90€. Una tortilla cargada de kokotxas, poco hecha y con una veloute de bacalao para hacerla mucho más sabrosa de lo que ya es. Para los amantes del bacalao este es el plato que sí o sí hay que pedir solo al llegar.

 Ceviche Peruano @ El Trajín, C/ Ponzano nº1, Madrid.

Cuarta elección, “Ceviche Peruano” 4.20€. Al ser este uno de mis platos favoritos de Perú, esperaba algo más completo y parecido a los que conozco, pero la explicación de “Jaime” sació mi curiosidad. Más que un ceviche, es un “Tiradito”. Un plato menos completo pero igual de sabroso y más acorde para todos los gustos. Compuesto de corvina, leche de tigre, cebolla roja, el pimiento picante y el cilantro para darle el toque de frescura y servido en un vasito para facilitar su consumo. 

 Chapata de Roast-Beef @ El Trajín, C/ Ponzano nº1, Madrid.

Quinta elección, “Chapata de Roast-Beef” 3.80€. Una chapata pequeñita rellena con lechuga, carne de roast beef poco cocinada y muy sabrosa, acompañada de una salsa que no han querido decirme todos los ingredientes porque si no me tenían que matar, que le da un toque dulce y como dice “Jamie”, sorprendente. La verdad que la chapatita está rica rica. A mí me ha sorprendido.

 Zamburiñas Tigre @ El Trajín, C/ Ponzano nº1, Madrid.

Sexta elección, unas “Zamburiñas Tigre” 2.50€. Muy parecido a los tigres de toda la vida pero con las zamburiñas y todos los ingredientes troceados en vez de triturados. Muy agradable y fino al paladar.

 Croquetas de Chuletón @ El Trajín, C/ Ponzano nº1, Madrid.

Séptima y última elección de esta visita, “Croquetas de Chuletón” 3.50€. Son lo que son, unas croquetas con un sabor potente de chuletón para saciar a los más carnívoros y a los amantes de las croquetas. Curiosas y posiblemente el plato favorito de mi compañera habitual de crímenes, que las probó en nuestra segunda visita que fue dos días después.
Después de siete pintxos y varias cañas, decidimos colgar las botas y dejarlo ya que estábamos a punto de reventar. Pero me quedé con tantas ganas de probar más platos que tuve que hacer lo posible para regresar e intentar catar algunos que no había podido en la primera visita.
En esta ocasión fue mi compañera habitual que me acompañó y que después de haberle comentado mi experiencia tenía muchas ganas de conocerlo.
Solo llegar nos pedimos el “Turrón de Foie” y las “Croquetas de Chuletón”, ya que ella quería probarlos sí o sí. Su cara de satisfacción era evidente, empezamos muy bien.

 Empanadillas con Cebolla Caramelizada con Miel y Setas @ El Trajín, C/ Ponzano nº1, Madrid.

Nos ofrecieron un aperitivo muy curioso también, “Empanadillas con Cebolla Caramelizada con Miel y Setas”. Digno de estar en la carta, pero agradecidos  que fuera el aperitivo.

 Ensalada de Pulpo @ El Trajín, C/ Ponzano nº1, Madrid.

La primera elección de esta visita pero la octava en general fue la “Ensalada de Pulpo” 3.60€. Un cuenco cargado de tomates cherry cortados a cuartos con cebolla roja, pulpo y cilantro. Una combinación muy fresca y agradable para el día tan caluroso que estábamos teniendo. 

 Rollito Chino de Pato con Verduritas y Salsa Donostiarra Miso @ El Trajín, C/ Ponzano nº1, Madrid.

Novena elección, “Rollito Chino de Pato con Verduritas y Salsa Donostiarra Miso” 3.20€. De rollito nada, un rollo bastante contundente pero nada pesado. La verdad que aunque nos encantó, encontramos que el pato pasaba un poco desapercibido con tantos sabores, pero que para nada fue o es una mala elección, simplemente una combinación de sabores muy combinada y extensa.

 Bocatín de Calamares @ El Trajín, C/ Ponzano nº1, Madrid.

Décima elección, “Bocatín de Calamares” 4.20€. Tiras de calamar rebozadas muy finamente dentro de un pan negro y bañados en una salsa con toques de wasabi que no dejarán a nadie indeciso. El típico bocata de calamares con un toque divertido para que no nos cansemos de pedirlo. Hay que decir que hay varios lugares en Madrid que utilizan el pan de tinta de calamar para que el asunto sea más divertido, pero no todos ellos lo consiguen, El Trajín sí.
A estas alturas ya no había nada que nos parase y la locura nos cogió de la mano y nos propuso pedir más platos. ¿Quién no le hace caso a la locura?

 Mini Hamburguesa de Atún y Mini Hamburguesa de Ternera, con nosotros y el Jamie al fondo @ El Trajín, C/ Ponzano nº1, Madrid.

Décima primera y décima segunda elección vinieron cogidas de la mano. “Mini Hamburguesa de Atún, Aguacate y Wasabi” 3.40€ y “Mini Hamburguesa de Ternera y Foie” 3.40€. Se venden por separado, pero pedidas juntas hacen un mar y montaña estupendos. La mini de atún, muy suave y a duras penas se nota el wasabi, pero ideal para quien quiere un bocado exótico de pescado. La mini de ternera, con un sabor a foie interesante y con la carne al punto y con un sabor intenso. Para los amantes de las hamburguesas es un tentempié estupendo.

 Perrito de Euskaltxerri con Mahonesa de Trufa y Chucrut @ El Trajín, C/ Ponzano nº1, Madrid.

Décima tercera elección de nuestra locura gastronómica y no la última, fue posiblemente el plato más sencillo, pero que hasta ahora posiblemente sea mi favorito de todos. “Perrito de Euskaltxerri con Mahonesa de Trufa y Chucrut” 3.20€. Cuando llegó el perrito, la verdad que lo único que nos gusto fue la presentación, ya que viene dentro de una cajita de cartón que hace que el plato sea más llamativo, porque a la vista es una simple salchicha de toda la vida dentro de un mini pan de “hot dog”. Por el amor de dios… ¡Viva las salsichitas de El Trajín! Una salchicha blanca de cerdo sellada a la plancha y hervida con agua trufada entre dos trozos de pan bañada con una mahonesa trufada y coronada con chucrut y unas gotas de aceite de trufa. Sabor intenso a trufa de principio a fin pero sin canibalizar a los otros ingredientes.
Para terminar con los pintxos dejé que mi compañera pidiera una “Zamburiña Tigre” y así dejar que ella opinara sobre el plato. Como no, encantadísima con la concha rebozada.
Sin nada de espacio en el estómago y con la goma de los pantalones reventada, nos adentramos en el mundo de los postres de El Trajín. Solo tienen tres postres y nuestra intención era probar solo uno. Le comentamos a “Jamie” que nos recomendara alguno o que simplemente sacara el que mas rabia le daba. ¿La frase está clara no? ¿Hablábamos en singular? Yo creo que quería ver si explotábamos como el gordo de “El significado de la vida” de los “Monty Piton”. Nos sacó dos postres que en ese mismo momento nos parecían enormes.  Menos mal que el 50% de los postres era de espuma, cosa que hacía más fácil su consumo.

 Nuestro Goxua y Leche, Cacao, Avellanas @ El Trajín, C/ Ponzano nº1, Madrid.

Los postres eran “Nuestro Goxua” y “Leche, Cacao, Avellanas”. El primero con una presentación dentro de un tarro hermético era una crema inglesa espumosa con un bizcocho de base y quemada a lo crema catalana por encima pero con menor cantidad de azúcar. Muy suave y agradable, de fácil consumo. El segundo el nombre lo dice todo, ¿no? Para los que no habéis visto la tele en los últimos cincuenta años os lo cuento, nocilla. Una combinación para asimilar las tostadas que nos comíamos bañadas de nocilla y que tanto nos gustaban.
Hay que decir que después de engordar unos 3 kilos en dos días, estoy muy contento con el resultado. Los que me leéis de hace tiempo o como diría un compañero de escrituras de gastronomía, le doy caña hasta al apuntador. En este caso solo he podido tener halagos hacia todo lo que representa la visita. Si siguen con esta atención personalizada con cariño y proximidad al cliente, con un producto de escándalo, unos precios de risa y esa música de versiones espectacular, conmigo se han asegurado un cliente fiel donde los haya.

Me place comunicar que se han convertido en mi “Musa” particular del pintxo ocasional de la semana. Un lugar para recomendar a todo quien quiera disfrutar solo de un rato o de pasar toda una velada catando sus platos.


( Sacar cuentas vosotros mismos de los precios marcados en cada plato y mirar las fotos, las cañas son a 1.50€ y una copa de Viña Izadi 2.50€, inmejorable. )

sábado, 11 de julio de 2015

¿Estamos locos o será esta la mejor hamburguesa de MADrid?



Mad Grill, C/ de Campoamor nº13, Alonso Martínez, Madrid.

Buscar la hamburguesa perfecta es un tema un poco polémico y complicado, lo que le gusta a uno no tiene por qué gustarle al otro. Recuerdo en la infancia como mis compañeros de clase vacilaban de lo bien que cocinaban sus madres y lo buenos que hacían los macarrones con carne picada y tomate. Tanto ruido hacían que al final siempre intentabas que te invitaran para poder disfrutarlos y así poder decir que habías comido los macarrones de la madre de Pepito. Hasta el día que te invitaban, los probabas y te dabas cuenta de lo malos que estaban y lo buenos que estaban los de tu madre que les pegaban mil patadas a los de la madre de Pepito. Por lo que como cada uno de nosotros es de su padre y de su madre, también lo es su paladar.

 Mad Grill @ C/ de Campoamor nº13, Alonso Martínez, Madrid.

En la calle de Campoamor numero 13, por la zona de Alonso Martinez, "Mad Grill" tiene uno de sus dos restaurantes. Un establecimiento muy curioso con aires industriales y con elementos reciclados para su decoración, que desde mi punto de vista y hasta el momento, cocinan una de las mejores hamburguesas de Madrid.

 Mad Grill @ C/ de Campoamor nº13, Alonso Martínez, Madrid.

Siendo un día muy caluroso de esos en los que si te quedas más de dos segundos al sol pareces el primo del Príncipe de Bel Air, en los que buscas un establecimiento fresco y que te puedan dar algo muy frío para beber, terminé entrando en el "Mad Grill". Como no y para no faltar la costumbre, era el primero en entrar al establecimiento ese día. Una manía que creo que tendré que cambiar y empezar ir a horas más normales para comer. Estando yo solo me dieron la opción de coger la mesa que quisiera y me acercaron automáticamente sin pedirlo un vaso de agua cargado de hielo. Posiblemente el detalle más bonito que nadie te puede hacer en un día en que Satanás se dejó la puerta abierta del infierno. 

 Detalle de carta @ Mad Grill, C/ de Campoamor nº13, Alonso Martínez, Madrid.

Empecé a ojear la carta y a disfrutar de los pequeños detalles de los porta salsas de las mesas ya que todos son diferentes y bastante curiosos.
Una vez decidido y con ganas de comerme ya una de sus hamburguesas se acercó la camarera decidida a asegurarse de que mi experiencia fuera la ideal. Me decidí por la “Burger Estacional”. La verdad que no me preocupe mucho de lo que llevaba, la pedí porque la camarera se esforzó mucho para comentarme todos los elementos que incluían y solo recuerdo que cuando dijo “Chipotle” mi cerebro se excitó.

 Pizzarra @ Mad Grill, C/ de Campoamor nº13, Alonso Martínez, Madrid.

Siendo yo el primer comensal del día esperaba que tardaran mucho más de lo que tardaron, la verdad que fueron bastante rápidos.
“Burger Estacional, con Sweet Chipotle y Ajo Ahumado”. Una hamburguesa que por fin me la traen tal y como la he pedido, al punto. Solo por esto ya se han ganado un diez, ya que parece ser lo más difícil de lograr  cuando te preguntan cómo quieres la carne.

 Burger Estacional, con Sweet Chipotle y Ajo Ahumado" @ Mad Grill, C/ de Campoamor nº13, Alonso Martínez, Madrid.

Un buen trozo de carne de unos 200 gramos con salsa de tomate dulce con toques de chipotle servida con su pan tostado, con una salsa de ajo ahumado en un tarrito por si quieres darle un toque más atrevido, acompañado de una buena ración de patatas fritas  y la mini ensalada de rigor por si lo quieres colocar dentro de la hamburguesa para hacerla más refrescante, ¿qué más se puede pedir? En este caso poco más.

 Mad Sauce @ Mad Grill, C/ de Campoamor nº13, Alonso Martínez, Madrid.

La combinación fue de lo más divertido. No mezclé la salsa de ajo ahumado con la carne, ya que la disfruté mojando las patatas fritas a la vez que las mojaba en la salsa especial hecha por ellos. Una mezcla de mayonesa, pepinillo, cebolla, vinagre y azúcar. Una especie de salsa tártara pero sin tropezones.
La verdad que es de las pocas veces que me termino el plato entero y estoy satisfecho. Cantidades correctas para dejarte a gusto y sin falta de necesitar un entrante o un postre.

 Mad Grill @ C/ de Campoamor nº13, Alonso Martínez, Madrid.

Una atención muy agradable junto con una hamburguesa de lujo, para repetir una y otra vez.


( Una hamburguesa completa con un botellín de agua con gas y nada más, 12.80€ )