Translate

Mostrando entradas con la etiqueta tradicional. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tradicional. Mostrar todas las entradas

jueves, 4 de junio de 2015

Picar sí pica, pero...



Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

Una de las cocinas que más me atrae y que más me ha enamorado desde tiempos atrás, es la mexicana. Sabores intensos y picantes extremos de distintos niveles que hace que mi boca salive solo con escribir estas tres líneas. Ya son unos cuantos años que llegué a Madrid y varios los restaurantes mexicanos que he podido disfrutar, pero desde hace un tiempo que tenía ganas de pisar este restaurante. Muchos conocidos me lo habían recomendado como uno de los mejores de Madrid, y entre una cosa y otra nunca llegaba a disfrutarlo. Pero hace unos días tuvimos la magnífica idea de lanzarnos al ruedo y visitarlos. ¿Hicimos bien?

 Restaurante Mestizo @ C/ Recoletos nº13, Madrid.

El restaurante en cuestión es el “Mestizo” de la calle Recoletos de Madrid, exactamente en el numero 13. Una zona que está en auge y que cada día más restaurantes deciden abrir puertas para aprovecharse de dicha moda.
Intentamos hacer una reserva temprana para poder estar tranquilos y disfrutar de todo sin agobios ni prisas, ya que todas mis experiencias en los mexicanos de medio mundo incluido México han sido un poco estresantes al ser lugares de fiestas y concentraciones familiares celebrando algún acontecimiento.
Al llegar, el lugar estaba casi desierto, una pareja en la barra y una mesa terminando de comer en la sala principal. Nos recibieron con una sonrisa y muy buenas maneras. Nuestra mesa, aunque por lo que pudimos apreciar por la reacción de un camarero que avisaba al encargado de que ya estaba reservada, era inmejorable. La verdad que si no fuera por el mural iluminado que tienen en la pared principal de la sala, nunca hubiera dicho que estaba en un mexicano. 

 Restaurante Mestizo @ C/ Recoletos nº13, Madrid.

Solo sentarnos nos ofrecieron unas bebidas, recomendando  margaritas, cosa que sin pestañear aceptamos encantados. Mientras yo disfrutaba de mi margarita, mi acompañante que hoy por fin le pondré nombre, decidía los platos que íbamos a deleitar. 

 Margaritas @ Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

Yolanda decidió ir a por dos desconocidos para nosotros e intentando conocer nuevas experiencias para el paladar. La primera elección fue “POLLO NEGRO”, pechuga bañada en salsa de cuitlacoche. (Trufa mexicana), maíz dulce, cebolla y ajo, gratinada servido con arroz y verduras al vapor. Y la segunda fue “CHILE RELLENO DE FLOR DE CALABAZA Y QUESO”, chile poblano relleno de Flor de calabacín, maíz y queso servido con arroz y frijoles.
Como yo soy un agonías y siempre quiero probar cuanto más mejor, le dije de coger también un entrante para ir haciendo boca. Nos decidimos por una selección de entrantes nombrado “PLATO MIXTO DE ANTOJITOS”, en el que encontrábamos una flauta, una quesadilla, un tamal y una jalada acompañados con salsa roja y nata.
La elección parecía la adecuada y perfecta para saborear algo diferente alejándonos de los tacos y fajitas que siempre aparecen en cenas con la marca “mexicana”. Pues que os voy a contar… creo que deberíamos haber ido a lo más popular y clásico sin arriesgar.
Para empezar con las margaritas nos acercaron unos “totopos” con salsa verde mientras hacíamos tiempo para los entrantes. Ricos, correctos y con un picante aceptable para todos los públicos.

 Totopos con Salsa Verde @ Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

Cuando acercaron los entrantes, el plato de antojitos, la decepción visual fue importante. De acuerdo que el precio no era exagerado para ser un entrante tan completo, pero si se maquillara un poco, ¿no creéis que atraería más? 

 Plato Mixto de Antojitos @ Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

Ninguno de los elementos destacó por su sabor o presentación, solo el “Tamal” parecía que quería ser detectado y considerado. Realmente fue el único elemento de los entrantes que por sabor y envoltorio nos llamó la atención, aun así no era un “tamal” excepcional.

 Plato Mixto de Antojitos @ Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

Una vez terminados los entrantes y casi las margaritas, se me ocurrió pedirle al camarero algunos picantes para catar ya que los entrantes carecían de dicho condimento. Nos acercó una selección de los picantes que tenían; habanero, serrano y desgraciadamente no recuerdo el tercero ya que estaba muy emocionado imaginándome mi boca enchilada con los dos primeros.

 Salsas Picantes @ Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

Con algunos “Totopos” empecé a saborear dichos picantes, con tan mala fortuna que uno de ellos me destrozó el paladar. Sí señores, a mí… a ese amante de los picantes que desayunaba “birds eye” o que en su día probó un “pimiento fantasma” sin parpadear. A sorpresa del camarero que según él, el picante que me mató era el menos picante. Qué le vamos a hacer.
A medio disfrutar o sufrir de los picantes llegaron los platos principales. Ocurrió algo parecido a los entrantes. Visualmente no decían nada, pero lo peor fue al hincar el diente. Digo lo peor porque empecé por el que esperaba que tuviera ese efecto “guau” de sabor, el “Pollo Negro” que estaba cubierto de “cuitlacoche”. 

 Pollo Negro @ Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

Soy un amante del cuitlacoche y gracias a mis grandes amigos mexicanos nunca me falta aunque sea enlatado. Para los que no sabéis lo que es el cuitlacoche, es un hongo que le sale al maíz con un sabor muy peculiar que desde hace siglos forma parte de la gastronomía mexicana llegando a ser la trufa de la zona. A lo que íbamos, que desilusión al cortar un trozo y saborearlo. El sabor del pollo a la plancha y el queso fundido no dejaban saborear el hongo. Aparte de que el servicio de arroz era muy básico y como se puede apreciar en las fotos, las verduras al vapor dejan mucho que desear. ¿Dos trozos de calabacín y dos de zanahoria?
La sorpresa de la noche fue el “Chile Relleno de Calabaza”. 

 Chile Relleno de Calabaza @ Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

Aunque la presentación era igual de triste que la del pollo, el sabor te abofeteaba diciéndote lo contrario. La presentación pasó a un segundo plano y la riqueza de su sabor mostró unas sonrisas en nuestras caras de que al menos habíamos acertado con un plato, que bien acertamos. Un picante muy agradable y una combinación de sabores muy ideal para alegrar nuestros sentidos.

 Cerveza Modelo Especial @ Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

La noche ya terminaba para nosotros y después de unas margaritas y una buena cerveza “Modelo Especial” fina al paladar y de sabor suave, decidí como buen ansias que soy pedir postre. Dentro de la selección que tenían y sin pensarlo mucho decidí que la “Tarta de Tres Leches” era la ideal. 

 Tarta Tres Leches @ Restaurante Mestizo, C/ Recoletos nº13, Madrid.

La verdad que es una tarta poco interesante la pidas donde la pidas, pero que siempre esperas que alguien le de una vuelta y la mejore. Pero hay que decir que el bizcocho tenía la consistencia correcta y no se desmontaba al estar bañado con tanta leche.
La verdad que esperábamos mucho más después de tanta recomendación y de tanta intriga, pero nos ha decepcionado un poco.
El servicio fue correcto, las bebidas ideales y de un precio dentro de lo esperado, el establecimiento bonito pero no sorprendente, limpio y un servicio rápido. Teniendo en cuenta que más de un tercio de la factura fue de las bebidas creo que no está mal si sabes elegir, pero por nuestra parte seguiremos visitando nuestro mexicano favorito donde sabemos que no nos defraudarán.

( Cena para dos con dos bebidas cada uno y un entrante a compartir, 73.15€ )

domingo, 3 de mayo de 2015

Una "bomba" de restaurante...



La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, la Barceloneta, Barcelona.

Cada vez que regreso a Barcelona descubro algún lugar que me extraña no haber conocido antes, aun haber estado justo al lado millones de veces.
Plantado en el corazón de la Barceloneta, uno de los barrios más bonitos y maltratados de Barcelona, nos encontramos uno de los lugares más emblemáticos del barrio. Fundado hace más de 70 años nos espera una pequeña tasca que mantiene la esencia de aquellos tiempos y que ha sufrido muy pocos cambios por no decir ninguno. Con una entrada que es más típica de un bajos que de un establecimiento y sin ningún cartel que anuncie donde estás, nos encontramos con “La Cova Fumada”, C/ del Baluard nº56. 

 Carta con solera de la buena... @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Una pequeña entrada que es delatada por la cola de comensales que esperan una mesa impacientes. El lugar es pequeño y bastante apretado con una barra de mármol justo al entrar, una barra muy singular que sirve de pasillo para poder ir a las mesas ya que a veces no se puede pasar por el camino normal por el tapón que forma la gente que espera para poder sentarse en una mesa. 

 Contra barra a.k.a pasillo para llegar a las mesas @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Las mesas dignas de museo también son de mármol blanco y muestran por su desgaste el esfuerzo que han tenido que hacer día a día para soportar a los visitantes que vienen de todas partes para probar las delicias que ofertan en dicho lugar.
Tardamos una vida para que nos dieran mesa y cuando nos la dieron fue en mesa compartida al lado de una pareja mayor de turistas que ya estaban con el café, la experiencia prometía… Para empezar nos pedimos una jarrita de vino tinto de la casa, un vino de aquellos que más vale que vigiles como lo bebes si quieres acordarte de todo.

 Jarrita de vino tinto pariente cercano  del de pitarra @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Seguidamente nos pedimos unas "Bombas" ya que por lo visto son de lo más típico en "La Cova". El rebozado era fino, el puré muy cremoso y la mezcla de carne correcta, la salsa no es que picara mucho, pero porque tenía truco el asunto. 

 "Bomba" poco picante @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Por lo visto tienen tres tipos de salsa que van de menos a más. Tuve que pedirme otra bomba para poder saborear la más picante, picar picaba, pero tampoco para asustarse.

 "Bomba" más picante @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

La segunda tapa que nos cayó, fue la de los "Buñuelos de Bacalao", muy básicos y sin emociones. Varios de los buñuelos estaban fríos, cosa que daba a entender que unos ya estaban preparados de mucho antes y otros calentados después. Aun así es uno de esos platos que mientras sean decentes no fallas al pedirlos.

 "Buñuelos de Bacalao" @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Antes de que termináramos con los buñuelos nos acercaron una ración de pan con tomate y una ración de pan con “all i oli”, un par de trozos de pan tostados a la plancha, simples pero muy sabrosos.

 Pan con tomate y "all i oli" @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Los "Pulpitos" llegaron en muy buen momento, justo cuando nos cambiaron los compañeros de mesa, un par de caballeros que resultaron ser muy buena gente y grata compañía. Volviendo a los pulpitos, solo tengo una queja… demasiado aceitosos, pero todo lo demás en su punto.

 "Pulpitos" @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Sin esperar mucho nos soltaron en la mesa el "Bacalao con Tomate"… buenísimo! Supongo que en este caso soy poco crítico, porque el bacalao es uno de mis pescados favoritos y porque el vino ya empezaba a hacer de las suyas.

 "Bacalao con Tomate" @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Para rematar ya con los platos de bacalao, nos pedimos la “Esqueixada de Bacallá”, tiras de bacalao desalado bañadas en aceite de oliva y acompañadas de unas aceitunitas negras, rico rico.

 "Esqueixada de Bacallá" @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

En este punto se nos calentó el morro y nos pedimos otra jarrita de vino y algunos platos más, ya que los nuevos acompañantes nos empezaron a dar conversación y es de mala educación no acompañar a aquellos que estan comiendo, no?

 El equipo de mesa al completo @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Nos pedimos una "Sepia a la Plancha", pequeñita pero en su punto, nada seca ni con textura de goma, al revés, jugosa y tierna al mordisco.

"Sepia a la Plancha"@ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Unos "Recortes de Pulpo Encebollados", posiblemente el plato que menos nos agradó. El pulpo necesitaba muchas más horas de cocción y la salsa mucho mas cariño, aun así lo devoramos entero.

 "Recortes de Pulpo" @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Y en este punto de la comida y ya con la agonía al máximo, llegamos a un acuerdo con nuestros acompañantes de mesa, nosotros pedimos unas gambas y ellos unas cigalas, pero para compartirlas los cuatro.
Las gambas excelentes, muy sabrosas y con el punto exacto de cocción.

 "Gambas a la Plancha"@ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Las cigalas no tan contento con ellas, estaban demasiado cocinadas y tampoco eran para tirar cohetes por el precio que tenían.

 "Cigalas" @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Para rematar la comida los cuatro nos pedimos un “Pirata”, que es un carajillo con un pedazo de piel de limón dentro. 

 "Pirata" @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Café de batalla de los que te hacen despertar de golpe o salir corriendo al baño pidiendo ayuda.
La verdad que toda la experiencia fue genial, de principio a fin te vuelves a sentir como cuando eras un renacuajo y tu abuelo te mandaba a la tasca a que te rellenaran la botella de vino y a por los cigarrillos “BN”. Un establecimiento en el que te sientes acogido y como si te conocieran de toda la vida. 

 Con los cocineros @ La Cova Fumada, C/ del Baluard nº56, Barceloneta, Barcelona.

Bastante limpio por la cantidad de gente que pasa por turno y precios muy populares.

( Toda la experiencia 74.00€, ya que las cigalas también las pagué yo! )

viernes, 24 de abril de 2015

Una bomba calórica en modo degustación...



"Restaurante Malacatín desde 1895, C/ Ruda nº5, Madrid". 

Cuando hablamos de Madrid a lo que comida se refiere nos vienen a la cabeza una variedad de platos, como los callos, los bocatas de calamares, chocolate con churros entre muchos más, pero sobretodo el cocido madrileño.
Muchos son los que quieren venderlo y posicionarse entre los mejores, pero muy pocos lo logran. Uno de los que lo llevan logrando desde hace décadas es el “Restaurante Malacatín”, situado en el corazón del rastro a pocos metros de la plaza de Cascorro en la calle Ruda nº5. Un restaurante que presume de más de 100 años de historia en los que ha saciado las hambrunas de los amantes de dicho cóctel de calorías infinitas durante gran parte de su trayectoria.
Después de mucho tiempo queriendo visitarlos y nunca encontrando el momento, me dieron una sorpresa muy grata el día de mi cumpleaños cuando me acercaron a deleitar mi paladar a dicho restaurante.

"Restaurante Malacatín" @ C/ Ruda nº5, Madrid.

Hasta que no llegas delante de su puerta no empiezas a darte cuenta de la importancia y cariño que le han puesto en cada detalle, pero una vez dentro es cuando ya sabes que estás en el lugar adecuado para saborear el famoso “Cocido Madrileño”.

 
 Interior "Restaurante Malacatín" @ C/ Ruda nº5, Madrid.

Como este día estaba repleto de sorpresas culinarias, no podíamos arriesgarnos a comernos un cocido entero. En el “Malacatín” te dan la opción de saborearlo en la barra estilo degustación. Te lo sirve un camarero de los de toda la vida que se conoce a casi todos los que entran, y que se asegura que la experiencia sea tan buena que quieras repetir.


Caldo del menú degustación de cocido @ "Restaurante Malacatín", C/ Ruda nº5, Madrid.


La degustación se compone de una taza bien caliente de caldo de cocido y un cuenco de cerámica relleno con morcilla, chorizo, repollo, garbanzos, ternera y tocino, energía pura en un plato.

Cocido madrileño @ "Restaurante Malacatín", C/ Ruda nº5, Madrid.

Acompañamos dicha experiencia con una copita de vino tinto Ribera del Duero.
Aparte de la degustación de cocido tienen una gran variedad de productos y degustaciones diferentes que seguramente valen la pena catar.

Carta de la barra @ "Restaurante Malacatín", C/ Ruda nº5, Madrid.

La verdad que entre las decoraciones de la barra y la sala, el local repleto hasta arriba de gente comiendo cocido, el ambiente familiar, un producto excelente y la buena atención que recibes no dejan duda a que tarde o temprano volverás a visitarlos. 

Interior del restaurante@ "Restaurante Malacatín", C/ Ruda nº5, Madrid.

Los únicos inconvenientes que encontré en esta visita fue la incomodidad de estar al lado de la puerta donde cada dos segundos alguien abría para intentar hacerse paso hacia alguna mesa, cosa que dificultó bastante el poder estar tranquilo y relajado, y algo de acumulación de restos en algunos puntos de la barra.

Calidad precio excelente.

( 8.00 € aprox. por persona degustación y vino)