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lunes, 22 de junio de 2015

¿Pecado carnal? Esperaba más porno…



Pecado Carnal, C/ Alberto Aguilera nº19, Madrid.

Soy un amante de la carne picada en todas sus versiones, ya lo he dicho  en varias ocasiones. Hamburguesas de todo tipo, salchichas o butifarras, steak tartar, en salsas, pasteles o dentro de una bomba, me encanta. Lo que me molesta es el auge que hay con tanta hamburguesa y tanto restaurante que se apunta a la moda. Es un producto muy fácil de manipular, pero no nos engañemos tiene su arte hacerlo bien y conquistar a los más carnívoros de dicho ejemplar.
En mi época en Canadá aprendí una cosa muy básica y real, la hamburguesa se hace a la barbacoa y el elemento es simplemente un buen trozo de carne picada, sal y pimienta, ¡y nada más! Confieso que en ocasiones me he saltado esta ley para añadir ingredientes con los que engordar el asunto y darle otro aire para que la gente se entretenga en adivinar que lleva, pero repito… carne picada, sal y pimienta, punto.

 Pecado Carnal @ C/ Alberto Aguilera nº19, Madrid.

Buscando en blogs gastronómicos y escuchando recomendaciones varias, decidimos acercarnos a la hamburguesería “Pecado Carnal” de la calle Alberto Aguilera número 19. Esta marca está siempre dentro de los 10 primeros a lo que hamburguesas se refiere en Madrid, cosa que por una regla de tres íbamos a comer una de las mejores hamburguesas de Madrid.
Para empezar y pensando que un sábado por la noche iba a ser difícil encontrar mesa decidimos reservarla a través de la página web. Obtuvimos un descuento directo del 30% solo por hacer dicha reserva desde la página, cosa que me sorprendió un poquito, pero bueno.
La reserva era a las 10 de la noche y pensaba que había reservado demasiado tarde cuando me di cuenta al entrar que posiblemente nos habíamos equivocado de restaurante. Digo equivocar porque el establecimiento estaba totalmente vacío. Ya sea la zona o no, un restaurante que esté sin un alma un sábado por la noche a las 10, me preocupa. 

Interior de la sala con solo nuestra mesa @ Pecado Carnal, C/ Alberto Aguilera nº19, Madrid.

Así por encima pude observar que solo una persona estaba al frente de la sala y supuse que otra persona estaría en la cocina. La noche desde mi parecer no prometía mucho pero no quería salir corriendo y prefería pensar en esas recomendaciones y buenas señas que todo el mundo les daba.
Empezamos a comentar la carta con la chica que nos atendía y nos comentó que el descuento tenía condiciones, ya empezamos. 

 Detalle de carta @ Pecado Carnal, Alberto Aguilera nº19, Madrid.

La chica nos cuenta que para poder disfrutar de ese descuento debemos pedir cuatro platos con varias combinaciones entre postres, entrantes y primeros. Nuestra intención eran solo las hamburguesas y las bebidas, y quién sabe si llegaríamos a los postres. Uy perdón, a los postres sí, ya que desde las redes sociales el mismo “Pecado Carnal” nos recomendó el brownie y prometimos que lo pediríamos.
Los entrantes no nos atraían mucho pero decidimos ir a por el queso de cabra con cebolla caramelizada hasta que vimos en un cartel gigante de la pared una selección de artículos que no estaban en la carta pero que de una manera u otra eran más atractivos. 

Detalle de carta de terraza @ Pecado Carnal, C/ Alberto Aguilera nº19, Madrid.
 
Decidimos que en vez de solo 1 entrante pediríamos 2 ya que teníamos ganas de probar distintos platos, con una hamburguesa para cada uno y el brownie a compartir. Aquí fue donde la chica nos paró y nos comentó que esa carta solo era para la terraza… empezamos mal. Me estás diciendo que estamos solos en el restaurante, que tenemos que pedir cuatro platos de la oferta sean cuales sean, que pedimos todavía más platos de los necesarios por lo que vamos a hacer un gasto superior y aun así no podemos aprovecharnos de este descuento porque los platos de la terraza no entran en esta oferta? Un poco sorprendidos regresamos a la elección inicial sin muchas ganas y nos pedimos el queso de cabra con cebolla caramelizada.
En este punto empezaron a llegar comensales con una hoja en la mano. ¿Cada una de las personas que entraba al establecimiento traía consigo una oferta en la mano? ¿Hemos entrado en el restaurante de las rebajas y no nos hemos enterado? Fuera como fuere, llegaron los entrantes.

 "Queso de Cabra Templado Sobre Mosaico de Cebolla Caramelizada" @ Pecado Carnal, C/ Alberto Aguilera nº19, Madrid.

“Queso de Cabra Templado Sobre Mosaico de Cebolla Caramelizada” por el módico precio de 6.20€, no empezamos nada bien. Una cuchara sopera de cebolla caramelizada en la base, con dos trozos de rulo de cabra cortados bastante finos y calentados a la salamandra, rodeados de unas tostaditas básicas sin gracias alguna.
Una vez terminado el entrante nos acercaron las hamburguesas que fueron recomendadas por nuestra camarera. 

 "Truffled Cheese Kobe Burger" @ Pecado Carnal, C/ Alberto Aguilera nº19, Madrid.

La primera fue la “Truffled Cheese Kobe Burger” cocinada al punto. Una hamburguesa cubierta de salsa de boletus y trufa negra con una cantidad de patatas gajo un poco escasa por 15.80€.

 "Black Garlic Kobe Burger" @ Pecado Carnal, C/ Alberto Aguilera nº19, Madrid.

La segunda una “Black Garlic Kobe Burger” cocinada también al punto por 13.80€, un poco mejor presentada y con un aspecto más apetecible que su similar en la mesa.
Ambas hamburguesas nos decepcionaron a lo que sabor representa. Esperábamos un sabor intenso y agradable, y nos encontramos con que el exceso de salsa superaba a la carne y no dejaba disfrutar a la misma. Evidentemente muchos diréis que no era carne de Kobe, cosa que también nos cuestionábamos nosotros, por lo que preguntamos a nuestra camarera poniéndola en el compromiso y en la situación de confesar secretos de la marca. Le preguntábamos si esta carne de kobe era real y si así era, ¿estaba criada en Japón o en España? 

 Detalle del corte de ambas hamburguesas @ Pecado Carnal, C/ Alberto Aguilera nº19, Madrid.

Contestó rápido y firme, cosa que debimos respetar, carne de Kobe 100% criada en España. Otra cosa que no nos gustó nada fue la cesta de sobrecitos de mayonesa, kétchup y mostaza que está en cada mesa y que por nuestro parecer es más bien de lugar de hamburguesa de 4.00€ que de hamburguesas Premium. 

 Detalle de sobres de condimento @ Pecado Carnal, C/ Alberto Aguilera nº19, Madrid.

Una vez terminados y ya con la sala llena, nos acercó los postres. Un “Brownie” coronado con dos bolas de helado de vainilla y salsa de chocolate que hicieron que los botones de nuestro pantalón se desabrocharan solos para poder ingerir sin problemas tal monstruosidad. El brownie en si estaba correcto de textura y sabor, con trozos grandes de nueces que hacían más entretenida la experiencia.

 "Brownie" @ Pecado Carnal, C/ Alberto Aguilera nº19, Madrid.

Una vez terminados y con intenciones de irnos, nos fue un poco difícil encontrar a nuestra camarera. La sala llena con algún que otro grupo superior a las 6 personas, hacían que la atención personalizada fuera más difícil. Supongo que los costes de personal están limitados a tanta oferta y descuentos, por lo que no se quieren poner más manos para solucionar las horas punta., no lo sé, solo supongo. A lo mejor un segundo camarero ha fallado, o está enfermo. Aun así, la atención recibida por la chica y la rapidez en su gestión fueron excelentes para nosotros. Recibimos una cuenta más que agradable al bolsillo y sorprendente al pensar en lo que hubiéramos pagado sin ese descuento. En esta ocasión no bebimos más que agua de botella.


Pues sí, pero no nuestros comentarios por favor @ Pecado Carnal, C/ Alberto Aguilera nº19, Madrid.


La oferta en si es correcta con algunas mejoras de presentación y opciones de las ofertas, el servicio ya hemos comentado que por nuestra parte más que contentos, pero calidad precio si no vas con un descuento es excesivamente caro por lo que recibes. Tendremos que ir a otro establecimiento de la marca para ver si todos son iguales o si simplemente fue una noche de mala suerte.

Al pagar e irnos esperamos acerca de dos minutos en la entrada a ver si veíamos a la camarera para despedirnos pero fue imposible ya que estaba en la sala interior atendiendo a una de las mesas grandes.


( Cena para dos sin pecar mucho y con descuentos incluidos 32.40 € )

www.pecadocarnal.es

sábado, 20 de junio de 2015

Más que un curso esto ha sido una cena de estrella… By Paco Morales.



Kitchen Club Pardiñas, C/ General Pardiñas nº103, Madrid...

Siempre escuchas que a algún conocido de alguien le ha tocado un pellizco de la lotería, le ha tocado un viaje, le ha tocado una cesta de navidad o algún afortunado que comenta que sabe de alguien que le ha tocado el sueldo de nescafé, a mí ni la bolsa del súper.

 Curso de Alta Cocina con Paco Morales @ Kicthen Club, C/ General Pardiñas nº 103, Madrid.

Estando actualizando mis redes sociales después de un día duro de trabajo y leyendo varias notas de menos de 140 caracteres, tuve la gran oportunidad de leer una de estas notas cortas, la gran suerte de reaccionar rápido y la ventaja de tener una moto y estar un poco chalado.
A las 19.15 de la tarde Kitchen Club publicó la siguiente nota:
-          “Por anulación tenemos 1 plaza para el curso de hoy a las 20h con @Pacomoraleschef . Si alcanzas a llegar y dices yo!  estás invitado”
Evidentemente en plan coña mandé una contestación al instante más por inercia que por el esperar que la oferta fuera real, mi contestación varios “Yo” seguidos, y su respuesta una frase con una terminación muy directa… ¡corre!
 
Kicthen Club @ C/ General Pardiñas nº 103, Madrid.

Tarde un suspiro en llegar y comprobar que no era una coña, era verdad y por primera vez había ganado algo? Era un premio por haber participado en algo? O solo fue casualidad de la vida y suerte nada más? Fuera lo que fuere estaba en el interior del “Kitchen Club” y me estaban ofreciendo una bebida mientras esperábamos a que empezara. Entre vino blanco y tinto mi elección fue la más evidente, agua. Sí señoras y señores, agua. Básicamente quería disfrutar al 100% de la oportunidad de ver a uno de los grandes cocinando a un palmo de mi sin que la vista o la mente me traicionara en ningún momento por culpa de un poco de alcohol.

 Interior de la cocina y sala @ Kicthen Club, C/ General Pardiñas nº 103, Madrid.

Me di una vuelta por la gran sala que tienen montada y la cocina observando a los otros comensales mientras los chicos del “Kitchen Club” terminaban los últimos detalles para empezar.
Una vez listos nos pusimos alrededor de la mesa donde daríamos la clase magistral con Paco y las recetas de la noche ya estaban preparadas en frente nuestro para poder empezar a babear.
La verdad que desde un principio Paco se mostró agradable, cercano pero estricto para poder cumplir todos los timming de los platos y no salir de la Kitchen Club a las 4 de la mañana.

 Chef Paco Morales @ Kicthen Club, C/ General Pardiñas nº 103, Madrid.

Atacamos varias explicaciones y recetas a la vez para poder avanzar, ya que todos los asistentes querían que Paco contestara a sus preguntas referentes a varios puntos de la gastronomía y a sus experiencias.
La primera receta que empezamos a preparar fue “Bollo Preñao con Chorizo, Huevas de Trucha y Mahonesa de Hongos”. Un bollo relleno de chorizo coronado con un huevo frito de codorniz y esa mahonesa que a cada bocado te dejaba con una lágrima de placer deslizándose por tu mejilla. Es uno de los bocados que os pueden servir en su restaurante de Madrid “Altrapo”.

 “Bollo Preñao con Chorizo, Huevas de Trucha y Mahonesa de Hongos” @ Kicthen Club, C/ General Pardiñas nº 103, Madrid.

La segunda elección de Paco fue “Alcachofas Salteadas con Migas de Pan Crujiente, Láminas de Tocino Ibérico y Mahonesa de Cebollino”. Un plato que visualmente ya te dice que “cuidadin lo que te vas a comer”. Unas migas hechas con amor y cariño envueltas con dos láminas de tocino cortado muy fino y con unas alcachofas que rellenaban su interior con el toque de la mahonesa. Una combinación excelente y un plato que estoy seguro que voy a intentar hacer en algún momento que quiera sorprender a alguien.

 
 “Alcachofas Salteadas con Migas de Pan Crujiente, Láminas de Tocino Ibérico y Mahonesa de Cebollino” @ Kicthen Club, C/ General Pardiñas nº 103, Madrid.


Tercera receta, “Mollejas de Cordero Lechal Escarchada, Daikon y Fondo de Cebolla”. ¿Os gustan las mollejas? A mí me chiflan y nunca las había visto preparadas de esta manera y menos catarlas. Suaves y delicadas con el toque de sabor que las caracteriza, pero como digo, solo el toque. Platazo donde los haya.

 “Mollejas de Cordero Lechal Escarchada, Daikon y Fondo de Cebolla” @ Kicthen Club, C/ General Pardiñas nº 103, Madrid.

Cuarta sugerencia de la noche, “Pez Espada con Pan Negro, Crema de Cangrejo y Mahonesa de Azafrán”. Un plato muy atractivo pero que al primer bocado me dejó un poco decepcionado. He dicho al primer bocado, eh. Porque al segundo que ya se habían mezclado los ingredientes principales que para mí fueron la crema y la mahonesa, el sabor de todo se multiplicó y fue absolutamente alucinante. Olé la mahonesa de azafrán.

 “Pez Espada con Pan Negro, Crema de Cangrejo y Mahonesa de Azafrán” @ Kicthen Club, C/ General Pardiñas nº 103, Madrid.

Quinta exquisitez y posiblemente la más entretenida de todas, “Pichón Asado y Reposado con sus Ñoquis de Queso de Cabra”. La preparación ya fue espectacular. Como limpiar y preparar un pichón es cosa seria, no apto para menores de 18. Como podría definiros esto… ¡acojonante! Para que decir más…

 “Pichón Asado y Reposado con sus Ñoquis de Queso de Cabra” @ Kicthen Club, C/ General Pardiñas nº 103, Madrid.

Y para rematar la noche un postre más llamativo que complicado de preparar, “Cerezas, Yema Tostada, Mastocarpus Macerado y Helado de Miso”. Una mezcla de algas, cerezas, turrón y helado que saciarán las ganas de los más dulces y les dará una sorpresa por la variedad y combinación de los ingredientes. 

 “Cerezas, Yema Tostada, Mastocarpus Macerado y Helado de Miso” @ Kicthen Club, C/ General Pardiñas nº 103, Madrid.

Hay que nombrar también a Gabi que estuvo toda la noche como mano derecha de Paco ayudando en todas las preparaciones y aguantándonos a todos los que nos acercamos esa noche.
Toda la velada fue amenizada por el grupo de “Kitchen Club” con vino tinto y blanco que por lo visto gustó bastante a los asistentes.
La verdad que fue una experiencia fantástica, divertida y muy pero que muy especial para mí y que me dejó un sabor de boca para repetir una y otra vez. Desde que llegué a Madrid hace ya unos cuantos años he asistido a varios cursos de cocina en los que ha habido un poco de todo, pero ninguno como este. He estado ojeando un poco su página web para ver que otros cursos se avecinan y así poder obtener más conocimientos de los más grandes. 

Un recuerdo que gracias al equipo de “Kitchen Club” recordaré y comentaré cada vez que pueda. 

 www.kitchenclub.es

lunes, 15 de junio de 2015

Todo recién nacido tiene que aprender a caminar antes de echar a correr…

La Kitxen, C/ Hartzenbush nº8, Madrid.


Por las redes sociales siempre te enteras de nuevas aperturas y nuevos conceptos que parecen bastante interesantes. Me encanta conocer este tipo de negocios porque así veo como se han organizado y cojo algunas ideas de cómo hacerlo en futuros proyectos. Para ponernos en antecedentes, uno de mis trabajos es la coordinación de nuevas aperturas y funcionamiento de nuevos restaurantes. En mi espalda hay una gran cantidad de aperturas en los últimos 15 años repartidas por Canadá, Irlanda, el Reino Unido y España, por lo que un poquito sé donde piso. 
Nos hemos entablado en los últimos años a abrir restaurantes decorados con muebles del rastro, con luces emulando épocas de los años 20, con camareros más de escaparate de H & M y propietarios más de postureo de que los vean y presuman del restaurante tan molón que han abierto que dedicados al negocio en sí. Un restaurante sea como sea necesita mucha dedicación, sacrificio y entrega a los comensales que son los que van a terminar pagando las letras del banco del negocio.

Por la zona de Bilbao en Madrid han abierto varios locales, pero del que hablaremos hoy es  “La Kitxen” situado en la calle Hartzenbusch numero 8. Una entrada pequeña y rodeado de locales de toda la vida hacen difícil que sepas de que se trata, ya que la iluminación y la carta muy poco visible no deja ver más allá.

 “La Kitxen” @ C/ Hartzenbusch nº 8, Madrid.


Reservamos mesa temprano, para estar más tranquilos y como siempre digo, poder disfrutar de toda la experiencia al máximo. Al llegar había un grupo de chicas tomando algo en la barra mientras hacían tiempo para pasar a la sala interior donde tenían la mesa. Estaban celebrando algo, o simplemente pasándolo en grande ya que se demostraba con los chillidos y risas altas que resonaban en la pequeña sala donde nos sentamos. Gracias a dios pasaron a cenar a la sala de dentro donde quedaban apartadas de nosotros y podíamos disfrutar de la velada.

 “La Kitxen” @ C/ Hartzenbusch nº 8, Madrid.

Para empezar nos pedimos una botella de vino de la zona recomendada por el encargado del local. Una botella de “Velarde Crianza” de D.O. Madrid que al empezarlo parecía más fuerte de lo que nos pareció al terminarlo. Curiosa selección para los platos que nos pedimos, pero muy agradable al paladar y con un par.

 "Velarde Crianza D.O. Madrid" @ La Kitxen, C/ Hartzenbusch nº 8, Madrid.


Para los segundos lo teníamos claro antes de venir, ya que todo el mundo que habla de ellos recomendaba dos platos, el “Pad Thai” y el “Nasi Goreng”. Dos platos a los que estamos muy familiarizados gracias a nuestra gran amiga tailandesa y su marido escocés que regentan el restaurante “Siam Thani” de Edimburgo. Durante 8 años de nuestras vidas nos alimentaron con lo mejor de Tailandia e Indonesia. Los entrantes fueron un poco por intuición y eliminación de los otros competidores que no nos atrajeron mucho.

La primera elección fue “Kwek Kwek” ( 4.00 € ), huevos de codorniz rebozados con “Tempura” a lo “gamba gabardina” pero de colores diferentes, y pinchados con un palo para comerlos estilo piruleta, servido en un nido de fideos fritos de arroz y con dos cuenquitos de salsas diferentes. La verdad que muy original y atractivo a la vista. Al paladar divertido solo con la salsa de “Sweet Chilli”, ya que la otra salsa carecía de un sabor más potente y era demasiada líquida para adherirse al rebozado.

"Kwek Kwek" @ La Kitxen, C/ Hartzenbusch nº 8, Madrid.

El segundo entrante el "Yakitori de Pollo" ( 6.00 € ), nos decepcionó un poco. Unas brochetas de pollo marinadas con "Salsa Teriyaki" y rebozadas con sésamo, servidas con un poco de ensalada mixta básica que no daban la altura del precio al que lo venden. No me entendáis mal, el pollo estaba bien cocinado y tierno, pero los huevos mas baratos y con una elaboración y presentación más elegantes eran 2.00 € menos.

 "Yakitori de Pollo" @ La Kitxen, C/ Hartzenbusch nº 8, Madrid.

Empezando con los segundos, el primero a llegar fue el “Pad Thai”. La presentación bastante cercana a la que siempre estamos acostumbrados, pero con la falta de cebollino chino tierno en vez de los ajos tiernos, el chilli por encima y granos de maíz… ¿maíz? Dejando estos pequeños e insignificantes detalles, hay que decir que el plato está muy logrado y el sabor de boca es espectacular. Lo que me confunde es el precio otra vez, 10.00 €. Solo 4.00 € más que las brochetas de pollo de entrante, pero con 20 veces más producto y elaboración.

 "Pad Thai" @ La Kitxen, C/ Hartzenbusch nº 8, Madrid.


El “Nasi Goreng” la verdad que no esperaba que estuviera tan rico. El arroz en su punto, y toda la combinación muy bien lograda con un sabor dulce e intenso que te rodea el paladar y no deja escapar ni una papila,  encima ocurre lo mismo con el precio, solo 9.50 €.

 "Nasi Goreng" @ La Kitxen, C/ Hartzenbusch nº 8, Madrid.

Ambos platos nos dejaron una sensación en el paladar como si se hubieran cocinado con aceite de oliva, ya fuera el huevo frito o las gambas. Exactamente no lo tenemos claro, pero nos extraña encontrar dicho condimento en este tipo de cocina.
De postres queríamos algo con el factor “guau” que tanto nos gusta, pero no lo encontramos en esta ocasión. Nos pedimos "Katsu de Plátano", plátano rebozado y servido con un cuenquito de miel. El plátano insípido, el rebozado igual y la miel demasiado fuerte.

 "Katsu de Plátano" @ La Kitxen, C/ Hartzenbusch nº 8, Madrid.


El plátano se podría endulzar un poco antes de rebozarlo, el rebozado hacerlo con cereales que le dan otra textura y utilizar una miel mucho más suave de sabor servido con un poco de arroz con leche de coco harían de este postre un posible estrella del lugar, pero solo es mi opinión.

La visita fue agradable pero la experiencia insuficiente. Se nota la inexperiencia y poco rodaje de todo en general. La luz demasiado tenue en todo el local dificulta la lectura de la carta que está hecha de un sobre de toda la vida color marrón y se difumina con la iluminación.

 Detalle de la carta @ La Kitxen, C/ Hartzenbusch nº 8, Madrid.



La presencia de los amigos de los titulares del restaurante hacía sentir un vacío en los demás comensales que buscábamos la atención de ellos para al menos despedirnos y darles las gracias.
Aunque hay varios puntos a mejorar, hay que decir que se les ve entusiasmados con el proyecto y que estoy seguro que si volvemos a visitarlos en unos meses las mejoras serán substanciales y el auge de la apertura y visitas de sus conocidos habrá parado un poco y la atención será más ligera.

Un establecimiento más entonado a Malasaña que a esta zona pero que a lo mejor es el cambio que necesita el barrio.
 
( Cena con dos entrantes, dos segundos, un postre y una botella de vino Tempranillo sí o sí ya que no hay otra elección, 54.00 € )